Una frontera del siglo XXI hacia 2024

El 1 de diciembre pasado, nos reunimos en la Cancillería con autoridades estadunidenses de alto nivel para discutir el futuro de nuestra frontera común. Como he escrito previamente en este espacio, los gobiernos de México y de Estados Unidos, en los tres niveles, ...

El 1 de diciembre pasado, nos reunimos en la Cancillería con autoridades estadunidenses de alto nivel para discutir el futuro de nuestra frontera común. Como he escrito previamente en este espacio, los gobiernos de México y de Estados Unidos, en los tres niveles, trabajamos de manera permanente para trazar una nueva visión de los 3,144 kilómetros de frontera que nos unen. La compleja serie de proyectos incluye la remodelación de cruces fronterizos, así como la modernización de proyectos, como la icónica presa La Amistad y el lanzamiento de la primera red ferroviaria de Norteamérica, entre otros.

La semana pasada, llevamos a cabo la XIV Reunión del Comité Ejecutivo Bilateral para la Administración de la Frontera en el Siglo XXI. Tuve el honor de encabezar dicha reunión por parte del gobierno de México, mientras que Katie Tobin, asistente especial del presidente Biden, y el embajador Ken Salazar hicieron lo propio por parte de las autoridades de Estados Unidos. Bajo Frontera Siglo XXI, conversamos sobre tres pilares esenciales, no sólo para la región fronteriza, sino para América del Norte: migración, seguridad y comercio.

En ese sentido, abordamos los distintos y diversos aspectos fronterizos desde una visión holística. En los distintos proyectos que colaboramos coordinadamente, buscamos que los cruces sean más eficientes y seguros. Trabajamos, por ejemplo, en el nuevo cruce Otay Mesa II para que el intercambio comercial sea más eficiente e implique una menor huella de gases de efecto invernadero. Igualmente, nos interesa que las autoridades logren decomisar una cantidad considerablemente más importante de armas y municiones, una prioridad para la política exterior de México, así como de fentanilo y precursores químicos. Simultáneamente, trabajamos bajo la Declaración sobre Migración y Protección de Los Ángeles a fin de gestionar flujos migratorios más ordenados, seguros, regulares y humanos entre los dos países y también en las Américas.

El esfuerzo de ambos gobiernos es significativo. Como botón de muestra me refiero nuevamente a la más reciente reunión de Frontera Siglo XXI. Del lado mexicano nos acompañaron representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional; la Secretaría de Economía; la Administración General de Aduanas, además del equipo de la Unidad para América del Norte encargado de asuntos fronterizos, encabezados por Pablo Gálvez de Yturbe.

Por el lado de Estados Unidos, además de mis amigos Katie Tobin y el embajador Salazar, estuvieron presentes la subsecretaria adjunta en la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Rachel Poynter; el subsecretario interino del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Blas Nuñez-Neto; la subsecretaria adjunta de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley, Charisse Phillips, y el comisionado interino adjunto de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, Benjamin Huffman. Tanto el nivel como la formación de las delegaciones reflejan un diálogo robusto que, desde todas las aristas relevantes, avanza para poder dar resultados concretos hacia el próximo 2024.

Por otra parte, la semana pasada, culminamos la revisión anual de uno de los programas de migración circular más exitosos de las Américas: el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT). Junto al subsecretario de Empleo y Productividad Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Bolaños López, encabezamos la revisión anual del PTAT. Michael MacPhee, viceministro adjunto de Empleo y del Programa de Trabajadores Extranjeros Temporales de Canadá, destacó la voluntad de su gobierno de fortalecer las medidas de protección laboral para las y los trabajadores de México, también una prioridad de nuestra administración. De esta manera, 25 mil 669 trabajadores migraron bajo un esquema de movilidad ordenada, segura y regular, con el acompañamiento de los gobiernos de México y de Canadá.

Finalmente, destaco y agradezco la cooperación en materia educativa del Consejo Directivo de Comexus, donde exploramos nuevas vías para fortalecer los intercambios estudiantiles entre México y Estados Unidos. La cooperación en materia educativa es una de las mejores maneras de refrendar nuestra amistad hacia el Bicentenario de las relaciones diplomáticas que conmemoraremos ambos países en los próximos días.

                *Abogado y maestro en políticas públicas.

                 Jefe de la Unidad para América del Norte

                de la Secretaría de Relaciones Exteriores

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