Las memorias de Pompeo y la defensa de México
La semana pasada, el exsecretario Michael Pompeo presentó un libro sobre su trayectoria política. La publicación tiene lugar previo al próximo ciclo electoral, particularmente hacia las primarias del Partido Republicano. En el contexto de las próximas elecciones en ...
La semana pasada, el exsecretario Michael Pompeo presentó un libro sobre su trayectoria política. La publicación tiene lugar previo al próximo ciclo electoral, particularmente hacia las primarias del Partido Republicano. En el contexto de las próximas elecciones en Estados Unidos, Pompeo vuelve a la arena pública con un alegato que busca presentar a México como una gran amenaza para su país —en vez del socio estratégico que es en los hechos— y pintarse a sí mismo como un hombre capaz de enfrentar ese falso peligro.
Entre otros puntos, Pompeo señala que logró un acuerdo con México el 15 de noviembre de 2018 para controlar la migración.No se explicaría entonces el porqué de la crisis que llegó a su punto más tenso con la amenaza de imposición de aranceles a finales de mayo de 2019. Además, Pompeo, convenientemente, no señala que, a la fecha, no existe un acuerdo vinculante entre México y Estados Unidos en materia migratoria, como sí se firmó con otros países de la región.
En un contexto de gran presión por parte de Estados Unidos, el canciller Ebrard logró una negociación benéfica en dos pistas. Por un lado, rechazó categóricamente el acuerdo de tercer país seguro, mismo que la administración de Trump y Pompeo buscaron con todo tipo de presiones hasta mediados de septiembre de 2019. Contrario a lo que señala el exsecretario, el hoy canciller Ebrard rechazó exitosamente su principal demanda.
En segundo lugar, el secretario Ebrard también evitó el cierre de la frontera, así como una confrontación arancelaria que hubiese tenido un impacto sumamente negativo para ambas economías. En paralelo a esta compleja negociación, llevó a buen puerto el T-MEC con un país que había llamado a su versión previa, el TLCAN, “el peor acuerdo comercial de la historia de Estados Unidos”.
En resumen: rechazamos el acuerdo de tercer país seguro, evitamos el cierre completo de la frontera y, simultáneamente, salvaguardamos el acuerdo comercial norteamericano. Siempre con el respaldo y la conducción del presidente López Obrador y con una diplomacia de unidad nacional, de la mano del Senado de la República, los resultados de las negociaciones del canciller Ebrard fueron claramente favorables para México.
Algunas voces en nuestro lado de la frontera comparten la intención política de atacar al canciller y, de paso, actúan con connivencia frente a los ataques a nuestro país. Difícilmente reconocerán lo evidente: que México no cedió de más frente a las presiones de la administración Trump y que la relación bilateral tampoco llegó a un momento de colisión que hubiese sido sumamente negativo, además de impredecible. Tampoco aceptarían, por ejemplo, que el número de personas que formaron parte de dicho programa es únicamente 5% del total. Es decir —bajo la falsa lógica de suma cero que dichas voces impulsan—, al rechazar un acuerdo de tercer país seguro, México evitó recibir 95% del flujo migratorio irregular. No habría existido un acuerdo económico —como algunos sugirieron en su momento y ahora— que fuera suficiente para hacer frente a un tratado de esa naturaleza.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ha defendido la posición de México en favor de las personas migrantes y refugiadas. Somos hoy el tercer país con mayor número de solicitudes de refugio a nivel global. Trabajamos con organismos internacionales en la materia. Además, suscribimos recientemente dos memorandos de entendimiento tras la reunión bilateral entre los presidentes López Obrador y Biden para robustecer los derechos laborales de nuestros trabajadores y trabajadoras en EU y también en materia de reunificación familiar. Ayer, con el fin mejorar la atención a nuestros connacionales en el exterior, firmamos también un convenio con el Banco de México para validar la matrícula consular y el pasaporte que expiden nuestras embajadas y consulados en el exterior como identificaciones oficiales en instituciones bancarias y crediticias en México.
Mientras algunos argumentan de forma tramposa y ondean banderas a conveniencia, en la Secretaría de Relaciones Exteriores seguiremos trabajando en defensa de nuestros connacionales, de las personas migrantes y de los intereses de México.
*Abogado y maestro en políticas públicas.
Jefe de la Unidad para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores
