La llamada entre los presidentes López Obrador y Joe Biden
La complejidad de la relación bilateral entre México y Estados Unidos difícilmente tiene un equivalente en el mundo. La semana pasada realicé una visita oficial al sur de California, oportunidad que me permitió visitar los Consulados de México en Los Ángeles, Oxnard ...
La complejidad de la relación bilateral entre México y Estados Unidos difícilmente tiene un equivalente en el mundo. La semana pasada realicé una visita oficial al sur de California, oportunidad que me permitió visitar los Consulados de México en Los Ángeles, Oxnard y San Diego. A pesar de la relativamente corta distancia que los separa, los tres sitios son simbólicos y representan circunstancias muy particulares para nuestros connacionales.
El área metropolitana de Los Ángeles es la segunda zona urbana con mayor número de personas mexicanas en el mundo. Los campos agrícolas de Oxnard nos muestran la fuerza de trabajo de las personas mexicanas que han sido esenciales, ahora más que nunca, para el funcionamiento del país vecino. San Diego comparte con Tijuana uno de los cruces fronterizos más dinámicos y transitados del mundo. Es un ejemplo de comunidad binacional en donde, juntos, ambos lados de la frontera son más fuertes y exitosos.
Precisamente por las personas mexicanas que labran los campos, pero también innovan desde las universidades; por los puentes y ciudades que compartimos, la relación bilateral con Estados Unidos es esencial para los dos países. Tanto el gobierno de México como el de Estados Unidos lo entendemos de este modo: nuestra relación es una de socios y amigos y, como tal, es prioritaria para ambos gobiernos.
Por esta razón, los presidentes López Obrador y Joe Biden llevaron a cabo una reunión virtual bilateral el día de ayer, seguida de la llamada que encabezaron los secretarios Marcelo Ebrard y Antony Blinken el viernes pasado. El diálogo al más alto nivel demuestra el interés de ambos gobiernos por trabajar de manera coordinada, lejos de las confrontaciones que algunas personas auguraban hace apenas unas semanas. Dado que los dos países buscan avanzar de manera conjunta, vale la pena aclarar cuáles son los principales canales de cooperación de la agenda binacional.
La declaración conjunta de México y Estados Unidos refleja tanto el espíritu de respeto mutuo y estrecha colaboración como la sustancia en un muy amplio rango de temas, desde migración y cooperación para el desarrollo en la región hasta combate al cambio climático y al covid-19. La visión de fondo de ambos jefes de gobierno es compartida, pues ambos reconocen explícitamente las aportaciones de las personas migrantes en la economía y cultura de nuestros países, así como la necesidad de proteger sus derechos y mejorar sus condiciones materiales. Además, los dos gobiernos coincidimos en la importancia de cooperar con otros países, la sociedad civil, organismos internacionales y el sector privado para hacer frente a las causas estructurales de la migración en la región.
Las coincidencias van más allá de la agenda migratoria y de cooperación para el desarrollo. Tras la llamada entre ambos jefes de Estado, México y Estados Unidos acordaron impulsar al T-MEC y cooperar en materia de salud para hacer frente al covid-19 de manera conjunta. Además, los presidentes reconocieron la importancia de hacer frente al cambio climático hacia la próxima Cumbre de Líderes sobre Cambio Climático, a celebrarse en Estados Unidos el 22 de abril, Día de la Tierra.
La llamada entre los presidentes López Obrador y Joe Biden arroja luz sobre el futuro de la relación bilateral: cooperaremos para hacer frente a los obstáculos internacionales más complejos y apremiantes, como el cambio climático y la recuperación de la pandemia. El diálogo es el camino de la diplomacia y el de ayer entre ambos presidentes ofrece una conclusión alentadora: el respeto a nuestras soberanías suma, y no resta, a una cooperación efectiva entre México y Washington. Desde una posición de fortaleza, como una democracia en proceso de transformación, México será un país proactivo y clave para el éxito del futuro común en Norteamérica.
*Abogado y maestro en políticas públicas.
A cargo de dirigir la política para América del Norte
de la Secretaría de Relaciones Exteriores
