La agenda climática de América del Norte

La semana pasada, el gobierno de México y el de Sonora llevamos a cabo la visita del cuerpo diplomático a la planta fotovoltaica de la Comisión Federal de Electricidad en Puerto Peñasco. Junto a 25 organismos internacionales, embajadores, embajadoras y representantes ...

La semana pasada, el gobierno de México y el de Sonora llevamos a cabo la visita del cuerpo diplomático a la planta fotovoltaica de la Comisión Federal de Electricidad en Puerto Peñasco. Junto a 25 organismos internacionales, embajadores, embajadoras y representantes del exterior visitamos la planta solar más grande de América Latina. Como eje del Plan Sonora, se trata de uno de los proyectos clave de la administración del presidente López Obrador, cuya proyección internacional es encabezada por el canciller Marcelo Ebrard.

La planta en Puerto Peñasco y el Plan Sonora son un elemento de gran relevancia para cumplir cabalmente con los compromisos nacionales e internacionales de México para hacer frente al cambio climático. En este caso, a partir de la producción de energía solar que, a su vez, permitirá, por ejemplo, la transformación de la industria automotriz hacia la electromovilidad. Para lograr ese objetivo, la interlocución y cooperación internacionales son fundamentales. Destaco, en ese sentido, el estrecho trabajo con nuestros socios y amigos norteamericanos.

Por su ubicación geográfica, entre muchos otros factores, la coordinación con EU es clave. Como señaló el embajador Ken Salazar, América del Norte está lista para convertirse en el líder a escala global en producción de energías renovables. Por su parte, el embajador de Canadá en México, Graeme Clark, también acompañó la visita del cuerpo diplomático y coincidió en las oportunidades y potencial del Plan Sonora, que incluye varias plantas adicionales a la de Puerto Peñasco.

Como he mencionado previamente en este espacio, el trabajo en conjunto de México, EU y Canadá es mucho más que la suma de las tres partes. Como botón de muestra, destaco los compromisos en los que los tres países trabajamos coordinadamente en la última Cumbre de Líderes de América del Norte, celebrada recientemente en nuestro país.

La urgencia de la mitigación y la adaptación frente al cambio climático es una convicción central para el bloque norteamericano. En la citada cumbre fue uno de los seis pilares centrales de cooperación trilateral. Los tres países reconocemos la urgencia de tomar medidas rápidas y coordinadas a fin de alcanzar nuestras respectivas contribuciones climáticas para 2030, en el marco del Acuerdo de París y, de este modo, trabajar dentro y fuera de Norteamérica para limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 grados Celsius. En ese sentido, hemos suscrito nuestro propósito común de disminuir las emisiones de metanos. Elaboraremos también un plan de acción para reducir la pérdida y desperdicio de alimentos que, según la FAO, representa entre 8 y 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

A nivel norteamericano hemos acordado fortalecer aún más los intercambios técnicos, así como trabajar conjuntamente para acelerar distintas políticas de transición energética. Esto incluye, entre otros ámbitos, la integración de nuestras cadenas de valor regionales para la producción de vehículos híbridos y de cero emisiones, una iniciativa que el secretario de Relaciones Exteriores promueve proactivamente. Esto incluye, por ejemplo, que los vehículos eléctricos cuenten con la infraestructura necesaria en los tres países, a fin de que puedan recargarse a lo largo de nuestra región.

Adicionalmente, trabajamos para desarrollar a nivel regional el potencial del hidrógeno como una fuente de energía limpia que contribuya a la descarbonización de Norteamérica. A nivel trilateral, también cooperamos estrechamente para impulsar las soluciones basadas en la naturaleza y conservar nuestra biodiversidad. Reconociendo su vinculación con el medio ambiente, buscamos proteger 30% de nuestros espacios terrestres y oceánicos de la mano de los pueblos indígenas de Norteamérica.

Precisamente, para dar seguimiento a la amplia agenda de acuerdos de la Cumbre de Líderes de América del Norte, esta semana sostendré diversos encuentros en la Casa Blanca y el Departamento de Estado, en visita de trabajo a Washington, D.C.

Destaco, por último, el reciente encuentro con una delegación de senadores y representantes del Partido Republicano, con quienes mantuvimos una productiva conversación sobre cooperación en materia de seguridad, comercio, agricultura y migración. De esa forma, continuamos el diálogo con autoridades y representantes de ambos lados del espectro.

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