Apuntes sobre el litigio contra compañías productoras de armas en Estados Unidos
El 4 de agosto, el gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, presentó una demanda civil contra empresas productoras y distribuidoras de armas, en la Corte de Distrito de Massachusetts. El litigio estratégico de México, que se resuelve en ...
El 4 de agosto, el gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, presentó una demanda civil contra empresas productoras y distribuidoras de armas, en la Corte de Distrito de Massachusetts. El litigio estratégico de México, que se resuelve en Boston, es completamente respetuoso de los asuntos internos de Estados Unidos, un país amigo y socio de México. No se trata de una demanda contra el gobierno estadunidense. Por el contrario, es un alegato jurídico serio, diseñado durante dos años por la Consultoría Jurídica, el centro Brady para la Prevención de la Violencia por Armas y el despacho especializado en litigios para la defensa de derechos civiles, Shadowen PLLC.
El argumento central de la demanda es conciso: las once empresas demandadas ante la corte federal en Boston incurren en prácticas negligentes que facilitan el tráfico de armas a las organizaciones del crimen organizado en México. Estas empresas son plenamente conscientes de la alta demanda de poder de fuego que requieren los cárteles y organizaciones delictivas en México. Y, consecuentemente, se dedican a proveer la oferta necesaria para el mercado de la violencia criminal en nuestro país. Son conscientes de que sus armas terminan en control de organizaciones transnacionales del crimen organizado. Asimismo, en la demanda se argumenta que la Ley de Protección del Comercio Legal de Armas, conocida en Estados Unidos como PLCAA, no tiene efectos extraterritoriales, por lo que las protecciones que ofrece no son aplicables a actos ocurridos en territorio de México. La conducta negligente de estas empresas se traduce en mayor utilidad para ellos. El efecto al sur de la frontera es también muy claro: incontables muertes y enormes costos económicos y humanos para nosotros. De no contar con el gigantesco suministro de armas de alto calibre, la situación en México sería considerablemente menos violenta. Presentamos ante las cortes en Estados Unidos un alegato jurídico basado en evidencia puntual sobre los muy negativos efectos del tráfico negligente de armas a nuestro país. Estamos en contra de que las organizaciones criminales en México tengan acceso masivo a armas de alto calibre provenientes de Estados Unidos o cualquier otro país.
Bajo los principios constitucionales rectores de la política exterior mexicana, hemos sido respetuosos de los asuntos internos de todos los países. Seguimos ese mismo principio en este caso: no presentamos un alegato sobre la Segunda Enmienda ni sobre cómo deben regularse las armas en Estados Unidos. Por el contrario, señalamos que debe haber un resarcimiento por los daños ocasionados por el flujo ilegal, masivo y deliberado de armas a nuestro país. Buscamos una compensación económica junto con medidas de regulación concretas para disminuir drásticamente el flujo ilícito de armas que llega a nuestro país.
Buscamos también que en la conversación pública estadunidense se conozcan las implicaciones y efectos negativos del tráfico de armas no sólo a México, sino a otros países latinoamericanos e incluso a Canadá. Los efectos colaterales del mercado de armas en Estados Unidos son considerables en el continente americano y, de manera particular, en México. Continuaremos, por supuesto, con la colaboración con las autoridades estadunidenses para hacer frente al tráfico de armas. Pero, de manera paralela, avanzaremos en este litigio estratégico que busca defender los intereses del Estado mexicano ante las cortes estadunidenses.
En un ánimo de cooperación y con respeto pleno a nuestras soberanías, la relación entre México y Estados Unidos avanza de manera constructiva. Muestra de ello es la más reciente conversación que el presidente López Obrador, acompañado por el canciller Marcelo Ebrard, sostuvo con la vicepresidenta Kamala Harris. De los principales resultados daremos cuenta en los próximos días.
*Abogado y maestro en políticas públicas.
Jefe de la Unidad para América del Norte
de la Secretaría de Relaciones Exteriores
