La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros entendió desde el inicio de su administración que gobernar también significa hacer visible a Tlaxcala. Llevar al estado a la conversación nacional e internacional, abrir espacios para su cultura y proyectar su identidad se ha convertido en una política constante. Este fin de semana esa estrategia tuvo una expresión extraordinaria: Tlaxcala en Los Pinos. El antiguo recinto presidencial, abierto desde hace años al pueblo de México, recibió a más de 500 agentes culturales entre artistas, artesanos, cocineras tradicionales, productores y talleristas.
La jornada comenzó con más de 250 huehues recorriendo Los Pinos y continuó entre música, danza, teatro, talleres y artesanías. Barro, talavera, textiles, bordados, plata, cartonería y arte en totomoxtle convivieron con mole de matuma, mixiotes, mole prieto, ximbotes, tlacoyos, tacos de canasta, muéganos, pan de fiesta y pulque. La exposición 20 perspectivas de Tlaxcala completó un encuentro donde estuvieron representadas tradiciones y productos de sus 60 municipios. No fue una feria más: fue Tlaxcala presentándose ante México desde sus raíces.
Esta presencia cultural acompaña una transformación material. En las últimas semanas se inauguró el Centro de Control y Comando de Totolac, con el que se alcanzaron 52 C2 municipales en operación, con rumbo a cubrir los 60 municipios; también fue entregada la primera etapa de la carretera Totolac-Texantla. La inversión pública acumulada supera los 12 mil 700 millones de pesos y la administración proyecta concluir con cerca de 7 mil obras y acciones en infraestructura carretera, educativa, hospitalaria, turística, social y de seguridad, sin recurrir al endeudamiento público.
El mismo impulso se advierte en la capital del país. Durante 2026, Casa Tlaxcala, oficina de representación del gobierno del estado en la Ciudad de México, ubicada en San Ildefonso número 40, en el corazón del Centro Histórico, se ha convertido en un punto de encuentro cultural, académico e institucional. Participó por primera vez en la Noche de Museos y hace unos días debutó la Orquesta de Cámara Casa Tlaxcala, proyecto que busca formar nuevas generaciones de músicos y abrir el camino para que Tlaxcala cuente con su primera orquesta sinfónica. A ello se suma la muestra artística y cultural en el Palacio Postal y la próxima participación en actividades como SYNAPSIA, de la Universidad Nacional Autónoma de México, dentro del Barrio Universitario.
Detrás de esta actividad existen resultados. Tlaxcala acumula 45 meses como la entidad con menor incidencia delictiva del país. En turismo registra un crecimiento superior al 60 por ciento respecto de 2019 y los visitantes extranjeros pasaron de alrededor de 20 mil a cerca de 70 mil al cierre de 2025. Seguridad, inversión y promoción turística están generando confianza, nuevos hoteles, empleos y mejores condiciones para recibir visitantes.
En Huamantla se instaló, además, el primer Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar del país, proyecto estratégico del Plan México que contempla inversiones por cientos de millones de dólares y miles de empleos directos e indirectos. Una vez más, una política de alcance nacional comenzó en Tlaxcala. Es parte de esa visión que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha reconocido al proyectar experiencias exitosas “de Tlaxcala para México”.
Existe además un dato fundamental: Tlaxcala mantiene cero deuda bancaria. El crecimiento de la infraestructura pública se ha conseguido con disciplina presupuestal y una administración responsable de los recursos. Construir más sin hipotecar el futuro también es una manera de gobernar.
El estado territorialmente más pequeño de México se ha convertido, paradójicamente, en uno de los más visibles. Los Pinos ofreció una imagen que lo resume: donde durante décadas se concentró el poder presidencial, este fin de semana desfilaron huehues, artesanos, cocineras, músicos, productores y familias tlaxcaltecas.
Tlaxcala vive una nueva historia. Y, cada vez más, México y el mundo la está mirando.
