La historia de la humanidad está escrita con la sangre, sudor y lágrimas de pueblos enteros que se han resistido a la imposición de tiranos sangrientos o regímenes autoritarios. Los ciclos grandes y cortos de la vida de los pueblos rescatan las historias de las luchas contra la opresión y la defensa de los ideales. De eso están hechos los relatos de las resistencias populares. Ahora que se ha difundido la historia de La Odisea, de Homero, sobre la travesía de Odiseo, o Ulises, por regresar a su reino y recuperar el trono y a su esposa, es pertinente recordar que ese retorno como un guerrero victorioso también tiene, como contrapunto, el inicio de otra resistencia que abrió, finalmente, un nuevo ciclo histórico.
La Eneida, de Virgilio, es la historia de Eneas, un guerrero derrotado de Troya, que huye en busca del futuro. En su también tormentoso viaje alejándose de Troya, recibe la instrucción de la diosa Venus, su madre, a través de la Sibila de Cumas, de encontrar la Rama Dorada como llave para poder acceder al inframundo y saber cuál era su destino en el futuro. Encuentra la Rama Dorada, accede al inframundo y eventualmente Eneas se convierte en el fundador de Roma y, por ende, inicia la construcción del Imperio Romano. La Rama Dorada es el símbolo que todos los emperadores romanos llevaban como corona. Eneas es probablemente uno de los primeros grandes héroes de la resistencia que ha registrado la historia. A pesar de su derrota en Troya, persistió buscando su camino con base en sus principios y creencias. Aún con dudas y la permanente incertidumbre, Eneas siguió su búsqueda hasta que encontró su misión en la vida. Fue siempre fiel a sus ideas y convicciones. La Rama Dorada fue símbolo de su victoria.
La civilización actual, y como parte de ella México, vive el derrumbe de sus certezas y ejes orientadores. Tal parece que se transita rápidamente desde una sociedad de reglas y normas establecidas hacia regímenes donde la norma la decide quienes detentan el poder bruto. Por poder bruto se entiende la imposición del poder del dinero, del control sobre la tecnología y las fuentes de energía, de la manipulación de los medios y las redes de información, el enganche con la sociedad lúdica generalizada y la fuerza de las armas. En ese mundo, conceptos como “democracia”, “parlamento electo libremente”, “alternancia”, “poder judicial independiente”, “economía de mercado” son herejías. Mientras EU es gobernado por una cleptocracia, en México asume funciones de Estado una narcodictadura. En ambos casos, las disidencias son vistas como amenazas existenciales que deben ser erradicadas. Ambos promueven un nacionalismo fascistoide.
Es un hecho curioso que en ambos países ocurran fenómenos con tantos paralelismos. En ambos también existen fuertes corrientes de resistencia social y política a las derivas autoritarias. En todos los segmentos de las sociedades de EU y de México surgen corrientes de opinión defendiendo la democracia y en contra de las decisiones unipersonales del poder. En México el problema es más profundo por la colonización que ha hecho el gobierno del Poder Judicial y de las instituciones electorales. No existe una sola institución estatal autónoma que no controle el partido oficial. Eso no lo ha podido lograr Trump, a pesar de haberlo intentado.
La resistencia, de la que el poder se burla todos los días en sus mañaneras, existe a partir de la defensa de principios democráticos. El partido gobernante se rige basándose en su control sobre el aparato estatal. Ésa es la diferencia entre unos y otros: la resistencia desde los principios contra el poder que defiende sus privilegios. El hecho de que la resistencia se base en principios y valores democráticos representa, antes de que se inicie la contienda, su victoria moral. La resistencia a la deriva autoritaria de la 4T no está desarticulada, sino que está construyendo una ruta que le permite crear los cimientos de un nuevo Estado de derecho democrático y revertir su destrucción. Está en búsqueda de la ruta correcta hacia un futuro exitoso.
Las elecciones del 2027 representan la oportunidad para ser la Rama Dorada que busca la oposición. Anteponer el interés de México al interés partidista es un primer paso fundamental. Escoger los mejores candidatos, sin distingos y provengan de donde provengan es indispensable. Igualmente, entender que las plataformas ideológicas pueden y deben coincidir en una plataforma democrática salvaguardando las libertades y la tolerancia al pluralismo. Con eso, la resistencia opositora podrá ganar la mayoría en la Cámara de Diputados y una mayoría de gubernaturas. La Rama Dorada podrá ser la guía durante las elecciones del 2027 y, así como Eneas supo fundar Roma, la elección presidencial del 2030 se ganará fundando una Nueva República.
