Nuevas tensiones en Irán

Son más de 13 mil detenidos a nivel nacional en tres semanas de manifestaciones y casi tres mil personas que han sido asesinadas por las autoridades iraníes.

Las manifestaciones en Irán se han agravado desde finales del año pasado. La situación económica no ha mejorado después de nuevas sanciones, de la guerra de 12 días con Israel y el bombardeo estadunidense en las principales centrales nucleares del país.

Lo que empezó en los grandes bazares de Teherán por la inflación y los precios, se expandió rápidamente al norte y sur del país asiático creando un movimiento masivo que ha puesto a prueba al actual régimen iraní. Son al menos dos regiones que fueron tomadas por completo y que representaron un desafío en el orden social por horas. Imágenes han ido y venido. Algunas son falsas, otras no son de Irán y otras sí marcan la realidad de las protestas. Son más de 13 mil detenidos a nivel nacional en tres semanas de manifestaciones y casi tres mil personas que han sido asesinadas por las autoridades iraníes. La brutalidad y el contenido de los videos o imágenes hablan por sí solas.

El furor de las manifestaciones, del descontento, de la prensa internacional y de las represiones, han hecho que lo visto en Irán se asemeje a lo sucedido en 1979 con la revolución islámica que dio pie a un nuevo país con una nueva ideología social y gubernamental. Muchos lo ven todavía más importante que lo llevado a cabo en 2022 con las manifestaciones en más de 50 ciudades que también dieron lugar a una gran preocupación para el régimen del ayatolá Alí Jamenei después de la muerte de Mahsa Amini.

Sea como sea, Irán está en la mira del mundo. El régimen se encuentra hasta cierto punto vulnerable después de un 2025 que dejó mucha sangre, muchas pérdidas y bajas en las más altas cúpulas gubernamentales. El mismo ayatolá Jamenei no se encuentra a salvo. Siento, en lo personal, que ha perdido apoyo y respeto de su misma sociedad. Irán, en general, ha venido atravesando procesos difíciles que lo han dejado ridiculizado a nivel internacional. Se entiende que es un país muy militarizado, arraigado en un régimen islámico totalitario y poderoso por su imagen ante el mundo, pero siendo sinceros, Irán no la está pasando bien.

Ante esto y lo escrito en líneas anteriores, Estados Unidos observó y tomó nota. La administración del presidente Donald Trump se encuentra envalentonada después de lo realizado en Venezuela, de las amenazas a Groenlandia y de los ataques dentro de Irán en junio de 2025. El mismo Trump hizo notar su presencia al ser informado de lo que actualmente está sucediendo en Irán. No dudó en apuntar su dedo en Teherán y apoyar las manifestaciones en contra del régimen iraní. Su voz fue más allá y decidió amenazar con un nuevo ataque al régimen si no cesaban las represiones durante las protestas.

Durante esta semana, en particular, ha sido un vaivén de declaraciones, circunstancias y comentarios que están creando una situación alarmante en Oriente Medio. Las principales potencias de la región están preocupadas por un inminente ataque estadunidense que podría crear una peor escalada que la que observamos durante 2025.

Irán ha tratado de recular y ha mandado mensajes mediante países de la zona a Estados Unidos. El control y la vida vuelven a la normalidad en Irán al ir pasando los días. Las manifestaciones se apagaron. Estados Unidos ha pensado en llevar a cabo un ataque en Irán, pero las opciones son limitadas. Donald Trump parece que va a esperar. Por el momento, todo indica que la diplomacia árabe ha calmado las aguas entre Irán y Estados Unidos.

Ya veremos que sucede en los próximos días.