Nueva ofensiva israelí en Gaza
Son más de 320 mil desplazados y 65 mil muertos en casi dos años de guerra.

Ricardo Ortiz Esquivel
Internacionalística
Desde hace días, Israel le hizo saber al mundo sobre su nueva ofensiva militar terrestre en Gaza. A la población situada en la principal ciudad de la Franja y en algunas áreas aledañas, se le pidió abandonar su hogar y partir al sur o a los campamentos humanitarios en territorio palestino. Una nueva pelea estaba por darse. Israel dejó en claro que iba sí o sí por la totalidad de la Ciudad de Gaza después de meses de negociaciones fallidas, ceses al fuego no cumplidos y de no avanzar en suelo palestino. El objetivo principal es tener asegurada dicha ciudad en algunos meses e ir limpiando los remanentes de los más de dos mil combatientes de Hamás en la zona. Las familias, los niños y los civiles no importan. Son más de 320 mil desplazados y 65 mil muertos en casi dos años de guerra en Gaza. Toda persona ajena a las Fuerzas de Seguridad de Israel puede ser un blanco militar si no evacua. Los bombardeos no cesarán y las operaciones terrestres serán las que arrasen con cualquier dificultad en una ciudad llena de escombros. Son dos divisiones militares que fueron llamadas para iniciar la captura de Gaza. Una tercera división se les unirá en las próximas semanas.
La invasión israelí en esa parte parece ser definitiva. El control se debe asegurar para la seguridad nacional del país de la estrella de David, pero también para que el actual primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, pueda seguir en el poder junto con su equipo de trabajo más cercano. Las ambiciones políticas son fuertes y los casos de corrupción siguen flotando mientras Netanyahu se aferra al poder bajo la protección de un conflicto militar.
Ante esto, no dudo ni he dudado un solo momento que Gaza siempre ha sido históricamente importante para el Estado de Israel, especialmente después de lo sucedido el pasado 7 de octubre de 2023; pero si analizamos fuera de la burbuja llamada Hamás o Gaza, creo que también hay muchos intereses que dejan diversas dudas ante lo que se está cocinando para los próximos meses.
Distintos militares, políticos y cabezas grandes del entorno de Netanyahu se han opuesto a lo sucedido en las últimas semanas antes de la nueva ofensiva israelí en Gaza. No todos están de acuerdo en la ofensiva militar y tampoco lo estuvieron cuando el pasado 9 de septiembre se eliminaron a algunas personalidades negociadoras de Hamás en Doha, Catar, mediante ataques aéreos precisos. El ir por todo requiere análisis y una concordancia en el círculo cercano al gabinete israelí. Asimismo, quedan muchas preguntas sobre cómo quedarán las relaciones con los principales países árabes después de que Gaza quede completamente bajo control israelí. De alguna u otra forma, las relaciones diplomáticas con las potencias árabes ya han quedado fracturadas, esto después de los ataques en Doha y de haber roto casi cualquier oportunidad de llegar a un acuerdo con Hamás.
Sea como sea, el gobierno israelí está decidido a seguir adelante. Sabe sobre las consecuencias internacionales y lo que representa la nueva ofensiva militar en Gaza. Sabe que el apoyo internacional se verá afectado al incrementarse los ataques en Palestina y al tomar el control de la Franja de Gaza, pero es la única solución para deshacerse de la amenaza que representa Hamás al lado de su territorio.
Estados Unidos seguirá siendo un apoyo incondicional, aunque no cumpla lo que pide Trump.
Israel se quedará con Gaza nos guste o no.
Lamentablemente, nada ni nadie podrá detener a esa potencia militar en acción.