El cierre de gobierno en Estados Unidos
Los demócratas y republicanos comparten la culpa por el shutdown más largo de la historia.
El panorama político dentro de Washington ha sido extraño en los últimos 50 días. La política estadunidense ha dado mucho de qué hablar. Los recientes tiempos legislativos y electorales en el país vecino han provocado colapsos, retrasos, recortes y situaciones en la economía nacional.
Se han batido récords, se ha hecho historia en la vida gubernamental y se ha dejado ver que los intereses políticos van más allá de lo que una sociedad pueda sufrir.
Hay victorias políticas que saben a derrota, como también, derrotas políticas que saben a victoria.
Los republicanos y los demócratas en el Senado no pudieron ponerse de acuerdo para aprobar el presupuesto del gobierno federal. Por ende, se fueron a un cierre de gobierno que duró 43 días. Ni uno ni otro quería ceder. Las agendas políticas marcan las prioridades de cada bando. Los republicanos, por un lado, buscaban un financiamiento de presupuesto sin querer tocar el aumento que proponían los demócratas en los subsidios para la seguridad médica que necesitan millones de personas dentro de la Unión Americana. Los demócratas, por otro lado, siendo la oposición y una relativa minoría, buscaban un presupuesto que incluyera el aumento a los subsidios de la seguridad médica. Se dieron debates y diálogos. Capitol Hill no pudo ponerse de acuerdo. El proyecto de ley para financiar al gobierno requería 60 votos en el Senado. Los republicanos necesitaban a los demócratas aun siendo una mayoría política para aprobar un proyecto de ley tan ambicioso y complicado.
Los demócratas hicieron cerrar el gobierno sin que los republicanos cedieran o se preocuparan por los ultimatos dentro del Senado. Desde las filas oficialistas no se esperaba que el cierre de gobierno durara más de 10 días. Desde las filas opositoras creyeron que todo terminaría los primeros días de noviembre.
La historia, usted ya la conoce.
Ante esto, fuimos testigos de cómo un cierre de gobierno no sólo afecta a los funcionarios federales o al gobierno, sino también a la población civil más vulnerable y a la “gran” economía estadunidense. El paralizar casi todo el funcionamiento del gobierno y sus fondos vitales provocaron que millones de personas no tuvieran para comprar alimentos y pagar sus hipotecas/rentas por varias semanas.
Se desnudó por completo a Estados Unidos. Se vio vulnerable todo el sistema político. Se pudo constatar el mito de que es la economía más poderosa del mundo y el estilo de vida de millones de estadunidenses.
Los demócratas y republicanos comparten la culpa. 43 días de shutdown en donde los demócratas se impusieron en una prueba electoral que le pegó fuerte a la agenda MAGA, pero que al final se regresó con otro golpe a los demócratas ante la presión de reabrir el gobierno. Ocho demócratas fueron decisivos para que los republicanos pudieran votar en el Senado y pasar el proyecto de financiamiento del gobierno a la Cámara de Representantes.
El gobierno está en proceso de reabrirse. El presidente Donald Trump cantará una victoria política que necesitaba su movimiento. Los demócratas no resistieron y no aguantaron la presión. Las divisiones y los liderazgos no funcionaron.
Estados Unidos volverá a la normalidad, pero dolerán por varios días las secuelas. Lo podemos ver en los aeropuertos y en los cupones de alimentos.
Victorias van y derrotas vienen.
Reabre el gobierno. Da alivio. Sin embargo, llega una nueva amenaza política: Los emails de Jeffrey Epstein.
¡Vaya caos que se vive en Estados Unidos!
