Mañaneras basura
Ahora, el Presidente dirige sus baterías discursivas contra la UNAM.
A lo largo de los últimos dos meses hemos sido testigos de diversas declaraciones del jefe del Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador, señalando con su flamígero dedo a grupos identificados o miembros de la clase intelectual.
Los lamentables señalamientos a un grupo de científicos, con la suposición no demostrada, de haber hecho mal uso de recursos públicos, justificando así la intención de la FGR para consignarlos por delincuencia organizada (ridícula diría yo), desde la máxima tribuna del país, ha provocado reacciones de mucho enojo, obligando a muchos intelectuales a discutir ampliamente el tema, ahora ya hasta a nivel internacional.
La realidad es que la acusación no desembocó en nada concreto, fue desestimada por un juez de primera instancia y todo parece indicar que las cosas en ese tema se tendrán que dirimir en las capacidades que tiene el estado para discutir el tema. Desde luego, estoy a favor de la transparencia, la honestidad y la rendición de cuentas y si en el papel de funcionarios públicos, alguien hizo un mal uso de los dineros, tiene que responder, pero desde luego no se trata de
El Chapo Guzmán ni nada que se le parezca.
En la semana que recién terminó apareció una nueva provocación en boca del Presidente, ahora dirige sus baterías discursivas contra la UNAM, afirmando sin base racional, que dicha institución defiende el neoliberalismo. Por supuesto, si se tratara de cualquier otra persona la idea movería a risa de manera automática, si algo ha caracterizado a la universidad en tiempos contemporáneos es su enorme capacidad crítica, pero el político tabasqueño sabe perfectamente la reacción visceral que provoca entre quienes tenemos a esa institución como alma mater o quienes han tenido alguna relación con la misma.
En el fondo de ambos eventos se encuentra una intención clara por distraer la atención de temas que, finalmente son reportes del fracaso parcial de las políticas gubernamentales. Cito como ejemplo que durante el último mes se ha reportado un incremento importante del embarazo adolescente, hecho ligado íntimamente a la pobreza, la incapacidad de los servicios médicos y a una estrategia educativa equivocada. También ha salido a la luz cifras que reflejan un franco incremento en el porcentaje de connacionales sin servicios médicos, así como un aumento de población en pobreza extrema.
La violencia se ha generalizado, existen hoy enormes zonas del país gobernadas por los criminales con un estado que no da pie con bola y en la última semana se discute en la Cámara de Diputados la miscelánea fiscal, que, si bien tiene aciertos importantes, posee adicionalmente defectos que dejarán en serios problemas a organizaciones de la sociedad civil que abonan a favor del pueblo de México.
Debemos entender que, básicamente, López Obrador utiliza argumentos basura, que no van a provocar nada en concreto, que no se traducirán en políticas públicas nunca, pero que nos han tenido concentrados en ellos y por completo fuera de las discusiones nacionales de gran calado.
Propongo que medios y editorialistas deberíamos dejar de prestar atención y no discutir más las ridículas ideas que, de vez en diario, ahí se mencionan. Esos temas deberían ocupar páginas interiores entre las notas sin importancia. Por favor, no atendamos mañaneras basura.
