El tráfico en la ciudad sí importa

Desde luego, me importa primero señalar el éxito que ha mostrado la administración actual en términos de la vigilancia que ha articulado la policía de la Ciudad de México para la prevención del delito. Es la primera responsabilidad del gobierno, brindarnos seguridad ...

Desde luego, me importa primero señalar el éxito que ha mostrado la administración actual en términos de la vigilancia que ha articulado la policía de la Ciudad de México para la prevención del delito. Es la primera responsabilidad del gobierno, brindarnos seguridad a los ciudadanos es fundamental. Me parece también que la estrategia contra la extorsión está otorgando resultados palpables, personalmente recibía unas dos llamadas por semana con esa intención y hace más de un mes que no recibo ninguna.

Al mismo tiempo, tengo la impresión que el gobierno de la ciudad tiene un poco abandonado el tema de la cada día peor saturación de vehículos de todo tipo en todas las calles de la ciudad. Trayectos que hasta hace poco tiempo uno podía planear en función de las horas pico, hoy son por completo impredecibles y. me parece, ligados al abandono de acciones simples y de bajo costo. Cito como primer ejemplo los muy frecuentes accidentes provocados por colisiones muy leves de vehículos (los llamados “lamineros”) y que se quedan obstruyendo vías rápidas, porque los ajustadores de las aseguradoras les indican a los involucrados que no deben mover sus vehículos, bajo riesgo de que no se les repare su automóvil. La solución es muy simple, la jefa del Gobierno, Clara Brugada, podría dar a conocer que, en caso de que la obstrucción sea por esa razón, se le aplicará una multa a la aseguradora. Les puedo garantizar que en el curso de algunas horas los encargados del tema en las empresas van a girar instrucciones indicando a los ajustadores que les pidan a los dueños de los autos moverlos a un lugar donde no obstruyan el tráfico. Cero costo para la ciudad y ganaríamos ese espacio para circular. He atestiguado decenas de esos accidentes que permanecen en los carriles centrales del Periférico.

Otro ejemplo muy palpable es la programación de labores de jardinería también en Periférico sur, por ejemplo, o en la salida hacia Cuernavaca en horas pico. Incluso he sido testigo en decenas de ocasiones del bloqueo del carril de alta velocidad por personal haciendo jardinería a las 08:30 de la mañana. El tráfico que provocan es a lo largo de muchos kilómetros y significa miles de horas de trabajo perdidas para las personas que se encuentran en el lugar. Desde luego, también agradezco el embellecimiento con plantas muy bonitas en esa vía rápida, pero sería de la mayor importancia que esas obras se realicen en otros horarios.

Hace un par de meses también pude observar la descompostura de un enorme tráiler al final del Viaducto Tlalpan, justo antes del inicio de las carreteras a Cuernavaca: el chofer se bajó del camión, lo cerró y se fue, abandonando la unidad y provocando un inconmensurable tráfico a las 6 de la tarde. No parece haber autoridad ninguna que vigile lo más elemental, nadie se ocupa ya del cumplimiento del reglamento de tránsito, no hay autoridad que obligue a los conductores a no darse vueltas prohibidas, pasar semáforos en rojo y un largo etcétera que resultaría invaluable para prevenir, también, los altos índices de contaminación. Tengo la impresión de que se acerca el momento del colapso que ya ha ocurrido en otras metrópolis.

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