Análisis científico del narcotráfico

La prohibición moderna de las drogas data de los años 60 y su fundamento es endeble.

Hace algunos días se publicó en una de las revistas más prestigiosas del mundo médico (Lancet) un impresionante trabajo que llevó a cabo un grupo de expertos mundial en salud pública, convocados por la Universidad Johns Hopkins y la misma revista, con la finalidad de hacer un análisis científico y objetivo de los resultados de la política persecutoria respecto de las drogas llamadas ilegales.

El análisis es muy centrado, objetivo y se basa en datos oficiales reportados por los diferentes países. La prohibición moderna de las drogas data de los años 60, y su fundamento es francamente endeble dado que deriva de una perspectiva moral básicamente y no pretende controlar los daños a la salud.

En dicho trabajo se analizan pormenorizadamente las distintas realidades de diversos países y los resultados de las políticas prohibicionistas y persecutorias, quedando claramente de manifiesto los enormes daños a la salud, la enorme cantidad de gente muerta en las luchas policiacas y castrenses contra los narcotraficantes, frente a una realidad apabullante del incremento del consumo en todos los ámbitos. Además, las consecuencias de dicha guerra acarrea efectos muy nocivos en la sociedad como la discriminación, el maltrato y el encarcelamiento de los consumidores, así como de los pequeños distribuidores, dejándolos a la deriva en cuanto al tratamiento de la adicción.

Otro de los efectos demostrados fehacientemente es el incremento en el riesgo de contraer infecciones por uso de agujas contaminadas, algunas de ellas letales. Se analizan, también, los efectos en las sociedades que han transitado hacia otra actitud como Portugal y República Checa, que se han concentrado en la prevención, el tratamiento de los adictos y en atacar las causas que conducen a las personas hacia el narcomenudeo, dejando de lado el castigo con cárcel; obteniendo constancia de un éxito rotundo en términos de disminución del consumo, abatimiento de las infecciones, así como también ausencia de violencia en las calles. 

Nuestro vecino del norte, Estados Unidos, de donde partió la política persecutoria, está cambiando de actitud, por lo menos, en algunos estados respecto del consumo, permitiendo el uso recreativo de la mariguana, pero lo que, también, es un hecho es que allá no se persigue de forma sistemática a los grandes jefes del tráfico ilegal, sino que el Estado está orientado a brindarle seguridad al ciudadano y a proveer tratamiento a los adictos. El trabajo del grupo científico muestra estadísticas, gráficas, modelos, que apuntalan sus conclusiones; orientadas a brindar un grupo de recomendaciones a los países, relativas al incremento de las cantidades permitidas para el autoconsumo, así como hacia dejar de perseguir narcomenudistas y enfocar las fuerzas estatales hacia la prevención del inicio del consumo, a no estigmatizar al enfermo y a investigar y articular tratamientos médicos eficaces. Éste es el enfoque que nos urge como país, la cantidad de muertos a consecuencia de nuestra guerra ha provocado la disminución de la esperanza de vida en algunas partes del país. Ojalá entiendan políticos y legisladores; no podemos seguir con esta guerra absurda, sin sentido y sin resultados positivos para nadie.

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