Segundo Informe de Gobierno

El artículo 69 de nuestra Constitución dispone que en la apertura de sesiones ordinarias del primer periodo de cada año de ejercicio del Congreso, el Presidente de la República deberá presentar un informe por escrito, en el que manifieste el estado general que guarda la administración pública del país. 

Cabe reiterar que el texto constitucional no se ha actualizado al hecho que quien ocupa la titularidad de la Presidencia, desde hace casi dos años, es una mujer

Debido a los problemas y escándalos que se vivieron en el país, desde 2008 entró en vigor una reforma constitucional que eliminó la obligación del Presidente de asistir ante el Congreso, con lo cual se suspendió un ejercicio republicano de diálogo entre ambos Poderes.

En la actualidad, la práctica es distinta y se realiza un acto muy controlado en las instalaciones del Palacio Nacional.

El pasado 1º de septiembre, tuvo verificativo el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta de la República, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, mediante el cual presentó los resultados y avances de su administración. 

En materia de economía destacó el incremento del salario mínimo en 154% en términos reales, que ha propiciado ubicar a la pobreza laboral en su nivel más bajo desde 2005. 

En el rubro de educación, se informó que se crearán 156 mil nuevos lugares en educación media superior durante este año, y que se eliminó el examen de admisión a los bachilleratos gubernamentales.

Sin embargo, el optimismo en materia educativa se vio muy pronto empañado por los duros resultados obtenidos por los jóvenes mexicanos en la prueba PISA 2025 que ponen sobre la mesa las deficiencias en la calidad educativa que se les brinda. 

La jefa del Ejecutivo defendió la importancia de la construcción de la refinería Dos Bocas, bajo el argumento de que ha permitido al país enfrentar el aumento en los precios de los combustibles y el desabasto derivado de conflictos internacionales; no obstante que, durante 2025, de la cifra de 300 mil barriles que se proyectó de producción, sólo alcanzó los 155 mil barriles, es decir, casi la mitad de su meta. 

En cuanto a su carta más fuerte, los programas sociales, la mandataria destacó que se proyecta alcanzar a casi 43 millones de derechohabientes para el cierre de 2026, bajo el respaldado de una inversión histórica de un billón de pesos. 

La suma es abrumadora, porque según un reciente estudio de la organización México Evalúa, durante 2025 el gobierno mexicano destinó 9.9% de sus ingresos tributarios al pago de pensiones asistenciales. Esta estrategia presupuestal ocasionó que la inversión pública el año pasado disminuyera de manera drástica en 28.4%, con relación a 2024 y se ubicara en su nivel más bajo en casi dos décadas.

En lo tocante a la soberanía y la relación con Estados Unidos reconoció las dificultades recientes que se han tenido con el vecino país del norte. Advirtió que defenderá la independencia del país, y que la cooperación no significa sometimiento.

El presidente Adolfo Ruiz Cortines solía decir que: “La palabra presidencial debe ser muy pesada, muy meditada, muy analizada, muy bien dicha, muy de vez en cuando y con un sentido definitivo, porque tiene gran importancia. Debe ser la última que se tenga que decir sobre la vida política y constitucional del país”.

El ejercicio presidencial de las conferencias mañaneras diarias no dejó ninguna sorpresa o novedad para ser pronunciada en el informe. 

Como Corolario, las palabras de Franklin D. Roosevelt: “La voz del Presidente debe ser el faro que ilumina en la tormenta, no la niebla que confunde”.