Yuriria Sierra y la inteligencia artificial

Yuriria Sierra es todo un personaje, une su inteligencia con el sentido del humor, y ya sea en sus columnas en Excélsior o en sus presentaciones en radio y televisión, todo lo que dice, opina o explica tiene su sello, junto con su sonrisa perenne y su alegría de vivir. Ahora nos brinda un nuevo libro: Charlas imposibles (y urgentes) en el siglo XXI, en el que, con una osadía sin precedentes, utiliza la inteligencia artificial (IA) para hacerle unas preguntas —más de 200— a personajes históricos, artistas, escritores, pintores, líderes, dictadores, presidentes... y anota con precisión lo que ésta le responde. Es un trabajo monumental.

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿y yo?, ¿qué tengo que hacer frente a la IA? Seguramente, estimado lector, ya se ha dado cuenta de que cuando está analizando un tema y le pregunta a una app, quien le responderá es la IA, así de simple, de importante y de terrible.

La IA igual que la inteligencia humana es un concepto complejo de definir, aún no existe una definición formal y universalmente aceptada, y se entiende que es un campo de la informática que se enfoca en crear sistemas que puedan realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento y la percepción. Estos sistemas pueden percibir su entorno, razonar sobre el conocimiento, procesar la información derivada de los datos y tomar decisiones para lograr un objetivo dado. En la década de los 40, los matemáticos Norbert Wiener y John von Neumann estaban trabajando en la teoría de los sistemas y la computación que sentaron las bases para la IA que, posteriormente McCarthy definiría como “la ciencia y la ingeniería de hacer máquinas inteligentes, especialmenteprogramas de computadora inteligentes”. 

Hoy usamos la IA en multitud de aplicaciones y servicios, algunas veces sin siquiera ser conscientes de ello. Aunque la IA tiene el potencial de transformar la forma en que interactuamos con el mundo, también presenta una serie de retos y preocupaciones: porque sus algoritmos pueden ser sesgados si se basan en datos incompletos o no representativos; la IA pueda ser utilizada para fines malintencionados, como la guerra cibernética o la manipulación de la opinión pública. En suma, la IA plantea una serie de preocupaciones éticas, como la privacidad, la seguridad y la responsabilidad.

Estimado lector, creo que la IA puede servirnos para encontrar explicaciones a temas que no tienen una respuesta en la vida diaria, por ejemplo:

Dime, IA ¿cómo ves a nuestro país, como una democracia o una dictadura?, ¿qué consecuencias tienen las decisiones sobre el proceso electoral que tendremos en un año? Dime, IA, ¿Pemex podrá sobrevivir después de las fallas, errores y corrupción que ha tenido?, ¿por qué si el huachicol, que nació por decisión de señor que ya se fue, causa un daño económico y social, las autoridades no hacen nada y ocultan toda la información?

Dime, IA, ¿qué pasa con personajes como Rubén Rocha Moya, conocido por su corrupción, por su nexo con cárteles?, ¿por qué fue detenido Ernesto Ruffo Appel, que pertenece a la oposición, y no han sido detenidos los miembros de Morena que son conocidos huachicoleros? 

Dime, IA, ¿de dónde sacó Luisa María Alcalde la enorme “lista negra” de los que llama “enemigos” del gobierno, y que puede polarizar aún más la situación política en el país?, ¿por qué le quitaron su visa a Andrés Manel López Beltran, y de dónde surgió la idea de que con una carta incendiaria a EU la recuperaría?

Éstas y muchas otras preguntas vamos a hacerle a la IA porque por los canales normales no tenemos la respuesta que esperamos, así que tal vez para esto la IA será útil para México.

En fin, gracias a Yuriria Sierra por su libro y por invitarnos a usar la IA para conocer mejor a nuestro país.