“Es obvio, ¿no?”

Es obvio que los funcionarios de las cámaras estén contentos, nadie los puede tocar, hablan como si supieran, y ocultan toda la corrupción que hay detrás

Las frases célebres marcan el carácter de muchos políticos, y en la historia de México estas frases abundan: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, de Benito Juárez; “La patria es primero”, de Vicente Guerrero; “Fusílenlo, después averiguamos”, de Francisco Villa; “Tierra y Libertad”, de Emiliano Zapata; “El progreso de la nación depende de la justicia social”, de Adolfo López Mateos; “El líder debe ser el primero en poner el ejemplo”, de Carlos Salinas de Gortari; “México es un país con un gran futuro que se forja día a día”, de Enrique Peña Nieto, y “Yo tengo otros datos” y “Abrazos, no balazos” del expresidente que ya no está.

Como es de esperarse, los discursos de los políticos con frecuencia son preparados y revisados, y siempre se busca el mejor resultado, el mayor impacto para quien los está escuchando. Lo que sucedió hace unos días en el Salón Tesorería es una joya que explica claramente lo que ocurre cuando el hígado le gana al cerebro.

En su conferencia matutina, a la señora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo le preguntó  un reportero por qué había excluido a la presidenta de la Suprema Corte Norma, Lucía Piña Hernández, del festejo del aniversario de la Constitución, y sin pensarlo dos veces, dijo: “Es obvio, ¿no?”, y ella misma se sorprendió de lo dicho; de modo que cuando el reportero insistió, respirando hondo dijo: “Somos republicanos y somos respetuosos, pero también pedimos respeto” y así trató de borrar el impacto de su dicho anterior.

El hecho es que quiérase o no, estamos viviendo un mundo nuevo, en el que ignorando todos los reclamos de los analistas, los intelectuales, los maestros, escritores, exfuncionarios y demás, el gobierno se lanzó ya a eliminar al Poder Judicial, con lo que la Constitución deja de tener sentido; No hay ya tres Poderes en la nación, sino uno y medio, porque el Poder Ejecutivo hace todo, el Legislativo obedece ciegamente al Ejecutivo y el Judicial desapareció, lo cual, para la señora Presidenta “es obvio”.

Es obvio que haya actualmente un poder Legislativo deforme e ilegítimo por la sobrerrepresentación grotesca que hicieron los legisladores, dejando a la oposición sin oportunidad alguna. Es obvio que se han violado todas las reglas y reglamentos que nos daban la oportunidad de ser iguales ante la ley, de tener los mismos derechos que todos los ciudadanos, y por eso todo lo que haga este gobierno estará manchado de origen.

Es obvio que los funcionarios de las cámaras estén contentos, nadie los puede tocar, hablan como si supieran, y ocultan toda la corrupción que hay detrás. Las declaraciones de unos y otros son verdaderos ejemplos de estulticia, mala sangre y rencores.

Afortunadamente, al tiempo que se celebraba el grotesco 5 de febrero, han surgido ya varios grupos de la oposición que buscan crear un partido político y que han presentado ya sus documentos ante el INE para demostrar que tienen suficiente apoyo popular como para ser aceptados.

Afortunadamente, tanto en el país como en el extranjero, hay grupos de estudio que han documentado los errores, las arbitrariedades y la corrupción del sexenio pasado y lo que va de éste, y en especial han señalado el incierto futuro de México en la economía, la salud y la calidad de vida de los mexicanos. 

Por lo pronto, la exclamación “es obvio, ¿no?”, marca a este gobierno como un intento de dictadura, una propuesta de tiranía, un sueño del control total de vidas y haciendas de los mexicanos; el desmantelamiento de Fonacot es uno de ellos, y la falta de pagos a los proveedores de Pemex es otro más.

Pero seguiremos aquí, diciendo la verdad porque tarde o temprano lograremos deshacernos de quienes sólo quieren dañar a México, nos llevará tiempo, paro impondremos “el respeto al derecho ajeno”, y viviremos en paz.

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