El ejercicio es malo cuando se tiene dolor de espalda
MITOEl ejercicio es malo cuando se tiene dolor de espalda. Uno de los achaques más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres, es el dolor de espalda, de mayor o menor intensidad. Desde siempre se ha señalado que esas molestias de la espalda son el precio que ...

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
- MITO
El ejercicio es malo cuando se tiene dolor de espalda.
Uno de los achaques más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres, es el dolor de espalda, de mayor o menor intensidad. Desde siempre se ha señalado que esas molestias de la espalda son el precio que pagamos los seres humanos por caminar erguidos, después de que nuestros ancestros primates bajaron de los árboles; nuestra aversión milenaria al dolor hace que, como un reflejo condicionado, el primer consejo que se da a quien sufre dolor de espalda es: no hagas nada, toma medicamentos, ve al doctor, piensa que te van a tener que operar. Muchas personas dejan de hacer ejercicio sin saber por qué.
- CONSECUENCIA
La falta de información sobre la salud de la espalda hace que se tomen conductas inadecuadas, como permanecer en cama o evitar la realización de cualquier ejercicio; el coordinador del Centro de Acondicionamiento Físico de la Cleveland Clinic, Todd Francis, señala: “Hace más de 30 años que está demostrado que el reposo en cama no es que sea inútil, es que es perjudicial”, cuando el reposo en cama dura más de 48 horas conlleva pérdida de tono muscular, prolongándose el episodio de dolor y aumentando el riesgo de que se repita.
- REALIDAD
Una de las estructuras más admirables del cuerpo humano es la espalda, que contiene las vértebras y una serie de músculos que la cubren y protegen por delante y por detrás, y desde los primeros años de vida tienen un equilibrio perfecto; podemos doblarnos, alzarnos, caminar y correr, y los músculos actúan coordinándose en todo momento; las contracturas musculares no son evidencia de una lesión, sino consecuencia del uso de esos músculos.
¡Ojo!: el dolor de espalda baja no es sinónimo de una enfermedad de discos intervertebrales, como una hernia de disco, que se manifiesta como un dolor persistente y creciente en el tiempo. El dolor de espalda de origen muscular tiende a aliviar en unos cuantos días.
Y contrario a lo que muchos piensan, el dolor de espalda baja no es una contraindicación para hacer ejercicio. Si bien es cierto que el dolor puede empeorar si se realiza el ejercicio con peso excesivo, la actividad física normal fortalece la musculatura lumbar, brindándole soporte a la columna. La contractura posterior a ejercitar la espalda es un proceso fisiológico al inicio de un proceso de acondicionamiento físico, por lo que esa sensación no debe alarmar a quien la tiene, ya que desaparece horas después. El propio doctor Francis advierte que es mejor trabajar la musculatura siempre que se pueda porque aumenta el riego sanguíneo, hace que se mantenga la coordinación de la musculatura y evita contracturas musculares.
Y si el dolor de espalda es el pretexto para que no hagas ejercicio, piénsalo dos veces, porque nadie sabe lo bien que se puede sentir hasta que haga 30 minutos de ejercicio físico moderado por dos meses, millones de personas lo comprueban.