Cuando la tormenta pase…

Sin embargo, quise investigar y encontré otra información, que la persona que escribió y cantó este poema es una joven, Jo Valda O’Meara, nacida en 1979, cantante del S Club 7 de Inglaterra.

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Viejo, mi querido viejo

Mi querido viejo: está terminando el año, seguramente tú como millones de personas, has reflexionado sobre lo que hemos vivido en estos 24 inolvidables meses en los que un ultramicroscópico virus nos atacó.

No hemos terminado y seguramente pasarán muchos meses más hasta que amaine la pandemia de covid-19 y, sobre todo, a que aparezcan medicamentos para prevenir y curar esta infección, los que afortunadamente ya se están estudiando.

Pero mientras, quiero contarte una pequeña historia, porque recibí en mi computadora un mensaje que decía que un poeta del siglo XIX escribió durante de la pandemia de la gripe española las líneas que leerás más abajo; pero quise investigar y encontré otra información, que quien escribió y cantó este poema es una joven, Jo Valda O’Meara, nacida en 1979, cantante del S Club 7 de Inglaterra, o sea que el texto no tiene más de 100 años; pero además, seguí investigando y pude comprobar que se trata en realidad de un poema de Mario Benedetti, y así te lo quiero copiar para que lo disfrutes con tu familia y tus seres queridos.

Cuando la tormenta pase y se amansen los caminos y seamos sobrevivientes de un naufragio colectivo.

Con el corazón lloroso y el destino bendecido nos sentiremos dichosos tan sólo por estar vivos.

Y le daremos un abrazo al primer desconocido y alabaremos la suerte de conservar un amigo.

Y entonces recordaremos todo aquello que perdimos y de una vez aprenderemos todo lo que no aprendimos.

Ya no tendremos envidia pues todos habrán sufrido.

Ya no tendremos desidia seremos más compasivos.

Valdrá más lo que es de todos, que lo jamás conseguido.

Seremos más generosos y mucho más comprometidos.

Entenderemos lo frágil que significa estar vivos.

Sudaremos empatía por quien está y quien se ha ido.

Extrañaremos al viejo que pedía un peso en el mercado, que no supimos su nombre y siempre estuvo a tu lado.

Y quizás el viejo pobre, era Dios disfrazado.

Nunca preguntaste el nombre porque estabas apurado.

Y todo será un milagro y todo será un legado.

Y se respetará la vida, la vida que hemos ganado.

Cuando la tormenta pase te pido Dios, apenado,

que nos vuelvas mejores, como nos habías soñado.

¿Verdad que es muy estimulante?, cierto, hemos vivido días y meses terribles, pero recordemos que todo lo que comienza acaba, y esperamos que pronto la vida vuelva a ser como antes,… o mejor.

Es lo que te deseo en estos días, a ti y a todos los que amas.

* Médico y escritor

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