Algo extraordinario
¿Qué significa esto? Que para las grandes hazañas, los grandes triunfos, las grandes cosas, no hay fecha

Rafael Álvarez Cordero
Viejo, mi querido viejo
Haz que suceda algo extraordinario en un día ordinario. K. Harris
Mi querido viejo: comienza el año, queremos sacudirnos la obsesión del coronavirus, la histeria colectiva, la estupidez de los antivacunas y los errores de los funcionarios de salud, y entre las lecturas que nos motivan para que éste sea el mejor año de nuestra vida, leí una frase por demás optimista, que se atribuye a Kamala Harris, la vicepresidenta de Estados Unidos: “Haz que suceda algo extraordinario en un día ordinario”.
Como tú sabes, Kamala es un ejemplo de tenacidad y determinación, porque siendo hija de madre tamil y padre jamaicano en una sociedad como la yanqui, logró ascender hasta la más alta tribuna de la nación, ha sido fiscal, senadora y ahora vicepresidenta; en su libro Truths we hold (Verdades que sostenemos) dice esa frase que es muy motivadora.
¿Qué significa esto?, que para las grandes cosas, los grandes descubrimientos, las grandes hazañas, los grandes triunfos, no hay fecha, porque todos los días, los días “ordinarios” tienen también 24 horas y en esos días podemos hacer algo que luego podrá considerarse “extraordinario”.
En otras palabras, querido viejo, que al comenzar el año, tienes la oportunidad de hacer algo que no habías podido o no habías querido hacer o que simplemente se quedó en el tintero de los buenos deseos.
Ahora que podremos llevarnos la hermosa sorpresa de encontrarnos con quienes hace años vivimos diversas experiencias y que por covid, la tráfaga de la vida o lo que sea no nos volvimos a ver, y al encontrarnos, revivimos hechos y aventuras que nunca imaginamos realizar; en aquellos años nos comíamos el mundo a puños y no teníamos miedo de nada, y recordaos que esa pasión hizo que yo iniciara en el país la terapia intensiva como la que había en Francia, que no teníamos en 1967 en el país, y es la misma que llevó a mi amigo Rubén Argüero a realizar el primer trasplante de corazón en 1988, cuando nadie lo había hecho; en un día ordinario se puede hacer algo extraordinario, y hoy, después de conversar nos damos cuenta de que a pesar del paso de los años, por dentro seguimos siendo los mismos, y ese encuentro convierte un día ordinario en uno extraordinario.
Podemos hacer que suceda algo fuera de lo común: tal vez tenías ganas de cocinar, pero no lo habías hecho y decides sorprender a los tuyos preparando un platillo especial; tal vez querías tomar clases de guitarra, y después de buscar, te inscribes hoy con un maestro para aprender a tocar y disfrutar el instrumento; tal vez quieres viajar, conocer una ciudad o un lugar que no conoces o regresar a donde alguna vez viviste, tu decisión va a iluminar el día y el viaje te dará una gran satisfacción.
Por otra parte, nosotros, los viejos, podemos guardar sentimientos encontrados con un amigo o pariente de quien nos distanciamos; ¿vale la pena seguir así o es mejor borrar todo lo negativo y llamar a esa persona con la que hubo conflicto?, y si el asunto no tiene solución, ¿vale la pena seguir rumiando el resentimiento o mejor tirar a la basura esos pensamientos negativos?; como quiera que sea, algo extraordinario puede suceder si nos empeñamos en vivir felices todos los días.
¿Cuál es tu proyecto para convertir el día de hoy, sábado 15 de enero, en un día extraordinario?
* Médico y escritor