Predios ricos, municipios pobres (II)
En Chihuahua, por ejemplo, la evolución de la recaudación del impuesto predial ha sido favorable.
La semana pasada dábamos cuenta de la importancia que para las haciendas municipales representa el contar con un adecuado sistema de recaudación, con objeto de cumplir los servicios y funciones encargadas a los municipios establecidos en el artículo 115 de la Constitución.
Continuando con el análisis de estas cifras, es necesario mencionar que existen casos como Ciudad Victoria o Chihuahua en donde la proporción del impuesto predial, en relación con el total de ingresos representa 2 de cada 3 pesos y 1 de cada 2 pesos, respectivamente. Sin embargo, también existe la otra cara de la moneda, en la cual están ciudades como La Paz o Tepic, que recaudan 7.5 y 10.5 de cada 100 de predial.
En Chihuahua, por ejemplo, la evolución de la recaudación del impuesto predial ha sido favorable. Del 2013, al nivel esperado en 2015, este indicador se incrementó en un 29%, esperando recaudar, para este año, 493 millones de pesos.
En la proporción de ingresos propios respecto a ingresos totales, el municipio de Chihuahua tiene un 43.5%, indicador superior a otras ciudades del estado, Nuevo Casas Grandes tiene 25%, Parral 19%, Delicias, 30% y Cuauhtémoc 33%. Por su parte, Ciudad Juárez está al nivel de Chihuahua, al tener 43.5%, lo que es encomiable para una urbe fronteriza, con toda su trashumancia.
Para el municipio de Chihuahua, los ingresos propios para este año con relación al total son 5.1% más que el promedio nacional al alcanzar el 43.5%, de los cuales el impuesto predial representa el 21.4%, casi el doble de la recaudación promedio que se registra a nivel nacional. El conjunto estatal da un alto porcentaje de recaudación de impuesto predial respecto de la media nacional, balsa indispensable para flotar en caso de caída drástica en participaciones federales, hecho pronosticable sin tener que acudir a esferas mágicas.
Comparando con otras ciudades capitales, el indicador del impuesto predial entre el ingreso total recaudado, ubica a la capital de Chihuahua en el primer lugar, con un 21%, por encima de Monterrey o Querétaro, que están alrededor del 20 por ciento. En contraparte se encuentran Tepic, con 4%, La Paz 4.5% y Chetumal 5 por ciento. ¿Acaso estas ciudades están hechas de cartón y pobres, sin bancos, centros comerciales o centros de diversión? ¿No tienen zonas residenciales ni inversiones inmobiliarias?
Estas cifras en conjunto muestran a Chihuahua y a los municipios antes mencionados con altas cifras en predial, como municipios sólidos, que a diferencia de otras ciudades, tienen sus ingresos tributarios basados en esfuerzos propios de sus habitantes sin depender, en exceso, de participaciones estatales y federales.
La política fiscal debe analizar esta situación y crear incentivos que fomenten una mejor recaudación, siempre en un marco de justicia para todos los que pagan impuestos.
El Comité de Vigilancia del Sistema de Participaciones tendrá que reunirse más seguido y enviar señales de concientización por la responsabilidad fiscal que deben ejercer todos los ayuntamientos del país, cuando ya no tenemos el cajón de abundante petróleo y altos precios para sostener el gasto nacional.
Los números presentados aquí, son, S.E.u.O., y con todos los ajustes que merezcan, siguen dándonos, en la mayoría de los casos, una calificación reprobatoria del municipio y sus ayuntamientos en México, lo que da un punto de observación desde el cual debemos contemplar no sólo la justicia fiscal, sino, además, a la justicia social y al permanente y autoinferido atraso de algunas regiones.
*Senador de la República por el estado de Chihuahua
