Economía estable a los 7.5˚ Richter
En días recientes el Fondo Monetario Internacional, presentó el documento “Perspectivas en torno al Producto Potencial, Perspectivas de la Economía Mundial”. Este escrito presenta un análisis sobre el potencial productivo que tienen en la actualidad y que ...
En días recientes el Fondo Monetario Internacional, presentó el documento “Perspectivas en torno al Producto Potencial, Perspectivas de la Economía Mundial”. Este escrito presenta un análisis sobre el potencial productivo que tienen en la actualidad —y que observarán a futuro— las economías de los países desarrollados y en vías de desarrollo.
Ahí se presenta una serie de observaciones fundamentales, las cuales podemos resumir en los siguientes puntos:
1° El crecimiento del producto potencial se reducirá, tanto en las economías desarrolladas como en los llamados países en desarrollo, producto de la crisis financiera internacional, lo que originará disminución en las tasas de crecimiento.
2° El factor generacional (envejecimiento de la población) y el lento crecimiento del capital, influirán negativamente en la perspectiva de crecimiento en el mediano plazo, razón por la cual se mantendrá en reducidas tasas; sin embargo, se espera una recuperación de la inversión.
3° Este escenario, de baja perspectiva de crecimiento potencial, significará el gran reto para la definición de políticas hacendarias, buscando la sostenibilidad fiscal, convirtiéndose el incrementar el crecimiento potencial, en la prioridad de las economías avanzadas y emergentes.
El crecimiento potencial de las economías avanzadas fue de 1.3% entre 2008–2014, y se espera un ligero repunte para alcanzar 1.6% entre 2015–2020. Ese aumento es todavía pequeño y se debe al efecto negativo de factores demográficos y al aumento paulatino del crecimiento del capital respecto de las tasas actuales, a medida que el producto y la inversión se recuperan de la crisis.
Por otra parte, en los mercados emergentes se prevé que disminuya el crecimiento potencial, para pasar de un promedio que se pronosticó de 6.5% entre 2008–2014 a 5.2% entre 2015–2020. Esta caída es resultado del envejecimiento de la población, las restricciones estructurales que pesan sobre el crecimiento del capital y un menor aumento de la productividad total de los factores, a medida que estas se acercan a la frontera tecnológica.
En conclusión, la perspectiva de crecimiento económico a nivel mundial no es óptima, por el contrario, para países como el nuestro resulta insuficiente y preocupante.
Por otra parte, el 31 de marzo pasado, en cumplimiento al artículo 42 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público envió al Congreso de la Unión, los Pre-criterios Generales de Política Económica 2016, documento con el que se inicia la planeación del presupuesto, el cual contiene los objetivos para la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación del año fiscal 2016, así como escenarios tanto para las principales variables económicas, como para el monto del Presupuesto y su balance fiscal, además de una enumeración de los programas prioritarios y sus montos.
Dicho documento, retoma mayor relevancia debido a la caída en los precios internacionales del petróleo y a la sensible baja de producción de petróleo en nuestros yacimientos, y de qué forma el gobierno federal hará frente a la caída de los ingresos que actualmente está teniendo, lo que seguirá al menos en el corto plazo, para los optimistas, y por largo rato para los realistas.
Para 2016 prevé un rango de crecimiento de entre 3.3 y 4.3%, en tanto que utiliza una tasa de 3.8% en cuestiones de finanzas públicas. Para 2016, Hacienda estima que la economía continúe avanzando apoyada por el dinamismo derivado de la demanda interna y la externa.
Se mantiene la expectativa inflacionaria en 3.0% para 2016, y baja a 55 dólares la estimación del precio del barril de la mezcla mexicana, cifra razonable respecto de la que se estimó para 2015, pero optimista respecto de los escenarios catastróficos de mercado con saturación y precios en caída libre, de hasta 25 y 30 dólares por barril…pronóstico que puede estar equivocado, pero que no se puede tachar de absurdo, después de lo que hemos vivido recientemente.
Si bien el escenario económico no es suficiente para las necesidades de nuestro país, es necesario continuar con el pulso firme y movernos bajo el nuevo marco jurídico que ofrecen las reformas estructurales aprobadas.
Algunas de ellas ya han empezado a dar resultados sensibles para la población, sin embargo, el umbral de las mismas es una visión a mediano y largo plazo, en las cuales, nuestro país pueda desarrollar ampliamente su potencial productivo y con esto se generen los empleos suficientes y bien remunerados para la población, base indispensable para un mercado interno fuerte que la misma planeación económica considera.
En el legislativo seguiremos haciendo nuestro esfuerzo, apoyando y generando las propuestas que pongan en marcha este engranaje y que alcance la suficiente velocidad para que atienda los reclamos de la población.
Los movimientos telúricos de la economía mundial y los desacuerdos y confrontación política entre bloques económicos que tienen como arma letal la manipulación de mercados y precios, seguirán haciendo vagancias que perturban el trabajo para desarrollar a las comunidades nacionales. América Latina ya trae carnaval para rato, la samba de Richter a 7.5 grados y más….
*Senador de la república por el estado de Chihuahua
