Aduanas en México: cuello de botella a desaparecer (I)
El origen de las aduanas en México nos remite a la intensa actividad comercial entre los pueblos mesoamericanos los cuales además del trueque, contaban con sistemas de valor y medida para el intercambio de mercancías. Los tianguis se sujetaban a reglamentos estrictos, ...
El origen de las aduanas en México nos remite a la intensa actividad comercial entre los pueblos mesoamericanos los cuales además del trueque, contaban con sistemas de valor y medida para el intercambio de mercancías. Los tianguis se sujetaban a reglamentos estrictos, vigilados por autoridades. El comercio se realizaba a grandes distancias por medio de los pochtecas, quienes intercambiaban las mercancías allende las fronteras del territorio mexica.
En la colonia se instalaron las Casas de Contratación, instituciones creadas con el objetivo de controlar y fiscalizar el comercio y la navegación entre España y sus colonias.
Posteriormente, en la segunda mitad del siglo XVI, se instituyó la ruta mercantil entre Acapulco y las Filipinas, y dado que en el puerto de Manila no se llevaba control alguno de los embarques, la revisión aduanal se hacía en el puerto de Acapulco.
En la Nueva España se creó el derecho de almojarifazgo (impuesto a la importación), tomando tal importancia, que la corona española dictó sobre el mismo numerosas cédulas reales, decretos y ordenanzas, desde 1532 hasta 1817, mediante las cuales se regulaba la entrada y salida de mercancías.
En el año de 1601, por orden del Rey de España Felipe II, se instaló en tierra firme la aduana, con objeto de evitar los constantes asaltos de barcos piratas ingleses y franceses a los puertos de Veracruz, Acapulco y Campeche.
En el siglo XVIII, en 1728, el virrey Casafuerte expidió una cédula con objeto de que todas las mercancías que ingresaran al puerto de Veracruz, sin el consentimiento del regidor, fueran decomisadas.
En el México independiente, en 1821, se estableció el Arancel General Interno para los Gobiernos de las Aduanas Marítimas en el Comercio Libre del Imperio, y con esto se establecieron las actividades de los administradores de las aduanas, los resguardos, las vistas y las bases para la operación del arancel.
Ya en el siglo XX, en el año 1914, se dio el primer gran conflicto en una aduana. El ejército norteamericano ocupó el puerto de Veracruz el 21 de abril de ese año con el objetivo de evitar la llegada de un arsenal dirigido al Ejército Federal mexicano, y con esto apoyar al Ejército Constitucionalista de Venustiano Carranza. A la llegada de Woodrow Wilson a la presidencia, retiró a su embajador en México y desconoció al gobierno usurpador de Huerta.
El 21 de febrero de ese año la marina norteamericana ocupó la aduana y otros edificios estratégicos, derrotando a las tropas huertistas, comandadas por el general Gustavo Maass Águila. La ocupación duró hasta el 23 de noviembre del mismo 1914, cuando el ejército norteamericano se retiró entregando el control del puerto al general Candido Aguilar, representante del Presidente Carranza.
El devenir de las aduanas continuó, publicándose en 1951 el Código Aduanero vigente hasta 1982, larga etapa en la que se privilegiaba sustituir importaciones, indicando los lugares de entrada o salida de mercancías, los casos de excepción, los requisitos especiales, las prohibiciones y la documentación para la operación.
En 1993 se reformó el Reglamento Interior de la SHCP, dando nuevo nombre a la Dirección General de Aduanas por el de Administración General de Aduanas, estableciéndose la jurisdicción de 45 aduanas en el país. En 1995 se modificó nuevamente la Ley para adecuarla a lo establecido en el Acuerdo General de Aranceles y Comercio, a la cual nuestro país acababa de firmar su adhesión.
Ya en el presente siglo, la tecnología ha sido elemento fundamental del desarrollo de las garitas, convirtiendo a la red informática en indispensable factor para llevar a cabo el funcionamiento de las mismas.
La próxima semana, analizaremos las importantes acciones y los pendientes que tenemos para mejorar la actividad aduanal en nuestro país, podemos adelantar que en el Senado de la República se analiza una iniciativa de reformas a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, que complementará a la Ley Aduanera con el propósito de apoyar la productividad y competitividad, y así evitar las enormes pérdidas de horas-camión, horas-pasajero y costo de inventarios retenidos en aduanas, por los cuellos de botella y congestionamientos que desde hace muchos años, son sistemas obsoletos de administración de nuestro comercio internacional.
Continuará…..
*Senador de la República por el estado de Chihuahua.
