Nuevos comienzos

Un comienzo no desaparece nunca, ni siquiera con un final. Harry Mulisch La RAE define comienzo como el principio, origen o raíz de algo. La misma fuente define principio como, ...

Un comienzo no desaparece nunca,

                ni siquiera con un final.

                Harry Mulisch

La RAE define comienzo como el principio, origen o raíz de algo. La misma fuente define principio como, primer instante del ser de algo, y… origen como causa de algo.

A todo comienzo le antecede un final. Un final producto de las circunstancias, de su propia naturaleza o bien, un final elegido por nosotros. Al igual que los finales de nuestra vida los elegimos los comienzos. Uno siempre tiene la posibilidad de elegir qué y quién sigue en su vida y qué o quiénes no. La elección es nuestra, aun cuando las circunstancias pretendan separarnos de los seres que amamos, somos nosotros quienes decidimos con qué de ellos elegimos quedarnos y seguir conmemorando su compañía, su amor y su presencia.

Los buenos comienzos no requieren siempre de buenos finales, pero si de un final, uno que sea real, sentido, concientizado y elegido. Los buenos comienzos, en mi opinión, requieren principalmente de tres factores:

El primero es estar dispuesto a pagar el precio del cambio, porque todos podemos cambiar y transformarnos, la diferencia está en quienes se atreven a cumplir con las necesidades que implican esos cambios y los que no, necesidades que la mayoría de ellas se traducen en renuncias a ser lo que se era en función de ser alguien mejor. Por eso, acompañado a este primer punto tendremos que preguntarnos qué debemos dejar atrás en nuestra vida, con el fin de lograr ser mejores y tener una vida mejor.

El segundo, el esfuerzo continuo, esto quiere decir que no basta con tomar la decisión de comenzar, sino que hay que comprometerse con ese comienzo y automotivarse y canalizar la voluntad hacia ese objetivo de forma permanente, a veces nos saldrá bien, otras no tanto, pero al final es determinante saberse mantener en ese camino nuevo que hemos elegido.

El tercero, fijar metas claras y tener reservas y alternativas, si ha elegido un nuevo comienzo necesita nuevas metas, metas claras, precisas, reales, a corto, mediano y largo plazo y por supuesto una serie de planes y alternativas que puedan respaldar el desarrollo y la evolución de nuestras elecciones, porque no siempre lo que hemos planeado resulta ser igual, la realidad, las circunstancias y ciertas situaciones pueden afectar el proyecto y necesitamos apertura, flexibilidad y creatividad para adaptarnos a la incertidumbre, que es muy probable que se presente ante la novedad.

Por último, recomiendo ampliamente el autoconocimiento, la escritura de ese nuevo comienzo, la visualización y, sobre todo, el creer en uno mismo. Confíe en su intuición, arriésguese sin olvidar nunca sus propias experiencias, supere las enseñanzas que la vida le exige, deje de cargar con su pasado, reinvéntese, agradezca lo que tiene, deje de mirar lo que le falta, disfrute del viaje, ame intensa y profundamente, disfrute la vida, hágase amigo de usted mismo, deje de creer en la perfección, el éxito y cualquier otra creencia que esté de moda, imponga su propio estilo, fortalezca su identidad, no discuta con necios, no guarde rencor, no se compare y nunca se limite a sí mismo.

Y recuerde siempre que los buenos comienzos necesitan nuevos pensamientos. Por eso hoy lo invito a controlar únicamente los malos pensamientos que le crucen por su mente, lo demás deje que fluya, sienta la vida y siéntase a usted mismo en ella… No controle las buenas emociones ni les tema, no controle los buenos pensamientos, y sus expectativas, ni sus ganas, ni sus oportunidades, no le tema a lo bueno de la vida, aunque lo único bueno que le presente sea un final o un comienzo. No tema ser feliz, no tema evolucionar, cambiar, no tema nunca seguir adelante, con lo que haya, con lo que esté, con quienes cuente e incluso, con quienes ya no cuente. A usted no lo determina su pasado, le determina su presente lo que elija hacer frente a las circunstancias que existan y frente a los deseos que tenga proyectados. Todos tenemos la posibilidad de elegir qué sigue después y ésa es de todas quizá la mejor y mayor de nuestras libertades. Como siempre, usted elige.

¡Felices finales, felices comienzos!

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