Focus I. Rompiendo...
• Hoy le invito a poner focus en su vida, a priorizarse a romper con todo aquello que no le permita evolucionar, empezando con usted mismo.
Claro que hay que romper las barreras,
¿pero con qué ariete?
Rosa Chacel
Focus se define, de acuerdo con el Cambridge Dictionary, como: prioridad y también como concentrarse o poner atención plena en algo o alguien (...). La RAE define prioridad como anterioridad de algo respecto de otra cosa, en tiempo o en orden (...) La misma fuente define concentración como acción de concentrar o concentrarse y, a su vez, concentrarse lo define como reunir en un punto o centro lo que estaba separado, y también como centrar intensamente la atención en algo.
En las próximas semanas hablaremos de focus, de las diferentes técnicas que nos permitan romper con el círculo de estrés crónico, con ese baile intenso y macabro que practican el cortisol y la adrenalina en nuestro organismo, —que si bien— en pequeñas dosis nos permiten dar lo mejor de nosotros mismos, en grandes dosis o en tiempos prolongados terminan por volverse devastadores física, mental y emocionalmente.
Abusamos de ambas sustancias —del cortisol y de la adrenalina— por la forma en la que hemos decidido dirigir nuestra atención, por los pensamientos que hemos elegido, por la permisividad que le hemos dado a la inmediatez, al miedo, por la poca tolerancia, por la nula paciencia, por los compromisos volátiles o por los que se han tenido que sumir por las circunstancias; por las responsabilidades esquivas o por las impuestas, por las nimiedades; sí... se ha priorizado mal, se ha abusado del interés en lo superfluo, en lo pasajero, en lo inanimado, se ha impuesto la felicidad absoluta por bandera a fin de esconder la vulnerabilidad, se ha establecido un pacto silencioso de apariencias-realidades y de éxito obligado... se ha mentido hasta el cansancio lo que no se es, lo que no se siente, lo que no se piensa...
Y, al final... la ausencia de uno mismo en su vida, la ausencia de responsabilidad, de amor, de compromiso, de libertad, de pertenencia, de tiempo, de espacio, de vida, sí, de vida personal, tiene un costo altísimo para uno mismo, para su salud, su paz mental, su estabilidad emocional y su independencia y autonomía de pensamiento y acción. No se puede estar para los demás si no se está primero para uno mismo, es un juego vil y despiadado no saber poner un límite a la in- mediatez y a la urgencia que consume, obnubila y detiene.
Créame, necesitamos inyectar más oxitocina a nuestra vida y menos, mucho menos, cortisol y adrenalina. Necesitamos aprender a enfocarnos, a priorizar lo verdaderamente importante que nos haga ser y vivir mejor y, para ello, debemos ser selectivos, empezando por uno mismo y sabiendo determinar qué nos hace bien y qué no, siendo sinceros, auténticos y reales... se lo digo porque vivir de otra manera termina por rompernos en mil pedazos; no estamos preparados humanamente para soportarlo todo, necesitamos aprender a gestionar nuestras emociones y nuestros pensamientos de forma saludable, necesitamos educarnos en nosotros mismos, en nuestras posibilidades, confiar en nuestras fortalezas, mejorar nuestras debilidades, superarnos en nuestras áreas de oportunidad y tener siempre la capacidad de motivarnos, apasionarnos y mantener el equilibrio, a pesar de las circunstancias.
Por eso hoy le invito a poner focus en su vida, a priorizarse a romper con todo aquello que no le permita evolucionar, empezando con usted mismo, con sus barreras, con todas las que se haya impuesto o le hayan impuesto... elija su ariete a tiempo antes de que la vida se lo elija y no tenga otro camino que amilanarse frente a ese único destino.
Recuerde que su vida le necesita en ella presente y enfocado en todo momento, nada ni nadie puede ser más importante, tómese un tiempo para usted, inhale, exhale, salga a caminar, tranquilice su mente y sus emociones y vuelva al ruedo, no necesita llevarse al límite ni poner en riesgo su bienestar. La paz mental, hoy por hoy, es de las cosas más valiosas a las que podemos acceder y sólo depende de usted y de su pensamiento. Como siempre, usted elige.
¡Felices focus, felices vidas!
