Sanas rebeldías
La desobediencia es el verdadero fundamento de la libertad. Los obedientes deben ser esclavos. Henry David Thoreau. Rebelde es un adjetivo que procede del vocablo latino rebellis y que hace referencia a quien ...

Paola Domínguez Boullosa
La coach
La desobediencia es el verdadero fundamento
de la libertad. Los obedientes deben ser esclavos.
Henry David Thoreau.
Rebelde es un adjetivo que procede del vocablo latino rebellis y que hace referencia a quien se rebela, se subleva, se opone… o se resiste. La rebeldía es una falta a la obediencia debida o a un mandato de la autoridad… y aunque pareciese arbitraria, la rebeldía no sólo es buena, sino necesaria, sobre todo para saber definirse uno mismo y ser responsable de esa definición, porque no siempre y no todos están dispuestos a respetar las mismas líneas y convencionalismos.
La rebeldía no suele ser bien aceptada, sin embargo, la sicología ofrece una definición bastante clara sobre esta conducta y en cierta medida la justifica… porque siendo sinceros… ¿quién no ha tenido que luchar desde su infancia, su adolescencia y hasta en su madurez por un espacio, porque su voz se respete o simplemente para que su propia esencia se manifieste de forma auténtica? La sicología le llama a esta conducta… reactancia.
La reactancia es una reacción emocional en contradicción directa a reglas o regulaciones que amenazan o suprimen ciertas libertades de la conducta. Ocurre en respuesta a una amenaza a la libertad de elegir una conducta de forma libre, ya que ante esa amenaza, la persona se ve fuertemente motivada y exaltada para defender, incluso de forma abrupta y exagerada, su punto de vista o sus acciones. La reactancia incrementa la resistencia para proteger la libertad que uno siente amenazada.
La reactancia, es casi obligada para aprender a proteger la libertad de cada uno de elegir y cuanto más se siente uno amenazado, ese derecho más activamente va a reaccionar, incluso exagerando la reticencia, por eso es necesario que aceptemos que toda persona, sin diferencia de edad que sienta amenazada su libertad de elegir, va a responder y posiblemente… no de forma serena.
Debemos entender que la libertad no es una consideración abstracta, sino más bien, un sentimiento asociado a conductas reales, a emociones, acciones y actitudes, la magnitud de reactancia dependerá de muchos factores, entre ellos, la legitimidad de la fuente que amenaza la libertad, el concepto propio de libertad y la importancia que tenga en la vida de cada uno y, por supuesto, la implicación que esto tenga con otras libertades.
La reactancia opera en cuatro etapas; primero, se sentirá libre; luego, que esa libertad está siendo amenazada; después tendrá esta reacción de defensa, y por último, hará todo lo que esté en sus manos para restablecer esa libertad que sintió que podía perder.
La reactancia es una conducta a la cual nos enfrentamos y también nosotros ejercemos todos los días, cuando alguien se rebela, cuando alguien hace cosas exageradas que igualmente molestan, o simplemente cuándo alguien se defiende y además decide aprovechar la situación para hacer sentir mal al otro… la hostilidad siempre estará presente como consecuencia de esa defensa… que puede o no tener fundamento… recuerde que sólo se trata de un sentir.
Por eso, hoy le invito a comprender que la libertad de cada uno es importante y merece respeto, lo mejor siempre será hablar y aprender a comunicarse para evitar llegar a la discordia, quizá nadie quiere limitarnos, o quizá tampoco se desea limitar a nadie, pero la intención no tendrá ninguna relación con lo que cada uno sienta. Ante la reactancia, pregúntese y pregunte al otro, ¿qué y cuál le ha hecho sentir la amenaza?...
Como siempre, usted elige…
¡Felices rebeldías, felices libertades!