A un solo intento
Todo lo que ocurre en la vida, que se elige, es nuestra responsabilidad.

Paola Domínguez Boullosa
La coach
¿Qué sería de la vida si no tuviésemos el valor de intentar algo nuevo? Vincent van Gogh
Lo nuevo va más allá de la sorpresa, del primer desconocimiento, de la primera impresión, del primer intento y de la primera ilusión, porque lo mejor de lo nuevo no es la novedad en sí, sino lo que esa novedad ofrece… la oportunidad, una oportunidad nueva o renovada para elegir.
Eso es lo mejor de lo nuevo, la nueva oportunidad… el nuevo intento, y, muy al contrario de lo que pueda pensarse, no es necesario que sucedan tantas cosas para lograr lo que uno verdaderamente quiere ser y hacer; tal vez baste con elegir un solo pensamiento nuevo, una sola idea, un solo sentimiento e… intentarlo. Los quereres y los deseos no tienen fecha de caducidad y no pueden estar sometidos a criterios o circunstancias. Las oportunidades se toman o se dejan, las oportunidades también se crean y sólo dependen de la elección de uno mismo.
El ser humano es un ser de costumbres, de hábitos, de rutinas y la mayoría se resiente ante esta práctica sin hacer nada al respecto, como si de una obligatoriedad se tratase, como si la vida elegida fuese irrevocable, irrenunciable y siempre sometida a los razonamientos que la sustentaron en primera instancia, como si no hubiese remedio ni posibilidad de cambio… y se equivocan. La vida que vivimos es la vida que se elige, lo que ocurra en ella es nuestra responsabilidad, la vida no se hace así misma, la hacemos cada uno de nosotros cuando elegimos. No deberíamos desperdiciar nuestro poder de elección ante la oportunidad nueva que se nos presenta todos los días.
Y no, no es tan difícil tener la vida que siempre se quiso, no, no es tan difícil hacerse de costumbres, de hábitos o de rutinas que nos hagan sentir plenos y satisfechos y no, no es tan difícil ser feliz porque ésa es también una elección que elegimos todos los días. Pero los hay que se aferran a la vida que llevan sin mucho agrado, buscando alguna situación que les permita evadir su realidad, buscando algo diferente y que aun siendo pasajero les llene y les regale unos minutos de paz, de satisfacción, de diversión; los hay que siguen buscando remedios transitorios a un padecimiento permanente de insatisfacción, de aburrimiento, de infelicidad y de desidia… y lo que es peor, justificando sus acciones por padecer la vida que ellos mismos han elegido.
Sorprendente… que teniendo la oportunidad de elegir restablecer la vida que llevan, elijan en su lugar pequeños paliativos, pareciese existir un cierto regustillo dramático hacia la vida, como si lo premiasen a uno por padecerla, como si tuviesen que tener ese tipo de vida para justificarse y sentirse merecedores de un minuto de diversión y de felicidad…
Por eso hoy le invito a preguntarse, como bien dice Van Gogh, ¿qué sería de la vida si no tuviésemos el valor de intentar algo nuevo? Y no es tan difícil porque eso es lo que hemos hecho para llegar hasta aquí… aunque tantas veces se olvide. Sólo se trata de dar el primer paso o el siguiente paso, de elegir la oportunidad o de crearla, pero intentar lo que sea necesario para ser y vivir como queremos hacerlo, porque nadie necesita justificarse para ser feliz ni padecer para sentirse merecedor de esa felicidad, ése no es el sentido de la vida, ése es el sentido que algunos han elegido para vivirla… nada más… como siempre usted elige… si tiene el valor para intentar algo nuevo o simplemente intentarlo de nuevo…
¡Felices novedades, felices intentos!