Su mejor tiempo

El pasado y el futuro son innecesarios o inexistentes.

                Carpe diem.

                Horacio

El mejor tiempo es sin duda el que se vive, el presente, y lo es porque es el único que permite el cambio de dirección o bien el perfeccionamiento de la dirección elegida. Los demás tiempos… el pasado y el futuro, son innecesarios o inexistentes, los primeros porque no se pueden modificar y los segundos porque son inciertos.

Por eso siempre el mejor tiempo es el que se está viviendo, justamente este, ya que es el tiempo que nos convierte en hacedores, el tiempo que nos da la oportunidad que los demás no pueden darnos, el tiempo que nos permite cambiar todas esas cosas que no nos satisfacen, el tiempo que nos permite avanzar, corregir, modificar e incluso desechar todo cuanto sea necesario para alcanzar el estado en el que queremos y hemos elegido vivir.

 No hay ni existe otra verdad más cierta que está, no hay otro espacio de acción ni de maniobra, el presente es todo lo que tenemos, y quien no opere en él de la mejor manera posible, no tendrá nada esperándole, nada por descubrir, nada que experimentar, y nada interesante que vivir… porque el futuro se construye con lo que hoy tenemos, con el presente, por eso no se debe desperdiciar, ya que  sin él no existe nada mejor más allá.

Y sorprende como muchas personas sujetan su presente a un sinfín de condicionantes y dejan pasar los días, los meses, los años y finalmente… la vida.  Se instalan a la espera de esas condicionantes, que  por lo regular, no son más que ataduras personales y voluntarias creadas por sus propios miedos. Y el miedo es el que siempre está detrás de todos los argumentos con los que intentan justificar su parálisis y su estaticismo.

Y viven creyendo que tienen los días comprados, las oportunidades apartadas, la suerte esperando, la salud a plena disposición, la edad detenida, la inteligencia permanente, las ganas sobradas, la voluntad desbordante y no, no es así, porque todo lo que está por venir, sólo es mejor para aquellos que son activistas del presente, no para aquellos que siguen esperando el momento, la circunstancia, las decisiones tomadas por otros, o simplemente que pase algo para poder actuar. Lo único cierto es que el miedo los aletarga, los acostumbra, y los mimetiza con el  falso pensamiento de que esa espera dará fruto,  sin comprender que la oportunidad nunca llegará por sí sola.

Es ahí, en ese estado, dónde la vida se pasa de largo, los días parecen nunca terminar, las oportunidades no llegan, la suerte se hace inexistente, la salud se pierde, la edad avanza, la inteligencia se atrofia, las ganas desaparecen y la voluntad se inhabilita, los miedos crecen y la seguridad personal se disipa… y comienza la turba de hubieras… pero no hay hubiera para nadie… y menos para aquellos que no hicieron nada cuando era el tiempo de hacer.

Por eso hoy le invito a aprovechar cada día que vive como si fuese el último, como si de este día dependiese todo su futuro porque es así como el futuro se construye, día a día, paso a paso, elección tras elección.

 Recuerde que haga lo que haga o dedíquese a lo que se dedique, es imposible un buen futuro sin un buen presente,  simplemente porque el futuro es inexistente y lo que le da vida al futuro es el presente, este día que hoy vive, este tiempo que es el único que tiene. Por eso no espere que las cosas sucedan mañana si no hace nada por eso que espera el día de hoy, porque es casi seguro que no pasará. El futuro no tiene forma, la forma se la da uno con cada elección y si hoy dejamos de elegir, el futuro que  llegará no será más que una réplica agravada de su pasado, de todo su pasado.

 No hay pretexto para no ser quien se desea ser, sólo hay falta de decisión, de elección, de determinación, de deseo, de ilusión. Elimine ese miedo compulsivo que le invita a seguir en ese estado de inconformidad tan conformista.

Cada quien es libre de elegir lo que quiera hacer o no hacer, pero le aseguro que el futuro no perdona jamás la parálisis en el presente, el futuro nunca será solidario con aquellos que no hayan hecho nada por él, el futuro jamás resolverá sus miedos ni tampoco apoyará ninguno de sus deseos… porque el futuro es  sólo eso… el  resultado de la manera en la que se elige vivir el presente.

Por eso siempre será mejor elegir hacer diariamente todo lo que sea necesario para vivir el presente en función del futuro que queremos vivir, y el futuro no es tan lejano, el futuro es en sólo unas horas, es mañana… por eso hay que hacer de este tiempo su mejor aliado, su mejor cómplice, su mejor oportunidad.

Hay que enfrentar al miedo para poder avanzar en la vida, ese es el costo de vivir un presente apasionado y retador, y no dude en aprovechar su pasado que está lleno de aprendizajes y evoluciones. El futuro… sólo depende del día de hoy, de este tiempo que es el único que se tiene.

¡Feliz presente, felices tiempos!

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