#PrimeraNETA: Nada se sabe con certeza en #MOLELANDIA: ¿los arbitrajes para las finales se designan, se sugieren, se arreglan, se compran, o se deciden por adelantado? Es que el: “ojalá pites tú, güey”, de Efraín Juárez a Daniel Quintero Huitrón, después de eliminar al Pachuca en las semifinales de la LigaMX, ha surtido su efecto; Efraín don Vito Juárez, con claro estilo “padrinesco”, se le arrimó a Huitrón para bañarlo con su universitario bálsamo: “Ojalá pites tú, güey, te lo juro, ¿eh?; ojalá pites tú porque espectacular”. Esto es una burla: el simple hecho de que las cámaras hayan tomado a Juárez sin taparse la boca para decir lo que dijo, bastaría para que Quintero Huitrón no pitara la final. No hay lógica en los que mandan ni en los que designan, y si la tienen, siempre llegan en burro y varias horas tarde. A 18 días del Mundial, ¿quién cree usted que debiera pitar la final del futbol en México? ¡Claro! César Arturo Ramos, el mejor árbitro mexicano y uno de los dos que van a ir al Mundial. ¿Y quién cree que debiera hacer las veces de cuarto árbitro en esta final de vuelta? ¡Exacto! Katia Itzel. Cuando el pito le sonríe, Efraín apapacha, pero cuando no, se olvida de sus viejas frases como: “Yo no hablo del arbitraje” y las convierte en dagas para culpar a la presencia de la maquinita en la final, achacándola como cortesía del arbitraje. Un discurso muy parecido al de la política mexicana: previo a la elección, apapachar; en el ejercicio del poder, culpar a los de ayer; y después… lo que mejor convenga.
#SegundaNETA: ¿Se acuerdan de los esquimos, aquellos batidillos que se preparaban en vaso alto de aluminio en unas máquinas generalmente color menta; muy de los mercados? Pues si imaginamos a Mikel detrás de su changarro preparando un esquimo futbolero, entregaría un batidillo espeso, terrible de olor y prácticamente incomible. Hoy habrá campeón del futbol mexicano, y ahí estarán directivos y cargamaletas para entregar el campeonato y las medallas, para dar la palmadita y las palabras de cortesía, pero a los pocos kilómetros de ahí, los cinco seleccionados de Chivas estarán imaginando que tal vez podrían ser ellos los que estuvieran levantando el campeonato, pero por desórdenes federativos verán la final tumbados en su cama y, lo peor de todo: calladitos y temerosos de no decir ni pío. En #Molelandia hablan sólo los poderosos o los que son un poquito más valientes, pero ya no están en activo; los demás, en estricto silencio y sumisión, claro, si es que quieren un huesito con el paso de los años: una sillita en una mesa de análisis, o una chance para intentar dirigir.
#NETASextras: Ojalá que Amaury Vergara mostrara una vez más arrestos; puede, debe y seguramente quiere: después de tanta injusticia y desorden en la convocatoria, el actual torneo debe ser invalidado
