Lamento que el maravilloso torneo Abierto Mexicano de Tenis haya llegado a su final, si bien aún los responsables de tan maravilloso evento deportivo no lo han hecho oficial, es prácticamente un hecho. También resulta muy triste que el Abierto de los Cabos pase por el mismo derrotero. La razón, los fondos de inversión de los países petroleros del Oriente Medio, encabezados por los saudíes, han decidido destinar cuantiosas sumas al deporte profesional, tal como lo hicieron en el golf, con el fallido proyecto del LIV Golf, y ahora, en lugar de hacerle la competencia a la ATP, en el caso del tenis varonil, así como la WTA, en el tenis femenil, la están comprando poco a poco.
La empresa Mextenis, propiedad de Renata Burillo, es muy probable que en fecha próxima anuncie de manera oficial que la compra-venta esta cerrada y que los extraordinarios recintos de Acapulco y Los Cabos se quedan sin el gran tenis del que fuimos testigos por tantos años, en particular en el caso del maravilloso evento que se desarrolló, por tantos años, en el bello puerto guerrerense y en la CDMX en sus inicios.
Inmediatamente, innumerables recuerdos vienen a mi mente, desde los inicios del Abierto Mexicano que se jugó en el Club Alemán, al sur de la gran urbe capitalina, más adelante el cambio a Acapulco, donde ese evento encontró su sitio. En los primeros años, el gran Raúl Ramírez fungió como el director del torneo, cargo que más adelante desempeñó con gran tino y éxito Lisette Trepaud, a quien le agradezco siempre el gran apoyo para poder transmitir por tantos años para Imagen desde el Abierto, le sucedió Chuk Zurutuza, con quien también hicimos un gran trabajo en equipo para realizar la cobertura informativa.
Ahora a esperar que no sólo vivamos del recuerdo y que alguno de los grandes promotores del tenis que tenemos en la actualidad decida retomar esos recintos tenísticos en Los Cabos y Acapulco, y que pueda, nuevamente, generar torneos, quizá sin entrar a la guerra de los billetazos con los fondos saudíes y del Oriente Medio, que hoy están comprando todo lo que encuentran a su paso, y con las alforjas repletas de miles de millones de dólares.
Mi agradecimiento a Mextenis, a todos los que por ahí han pasado, estos más de 30 años, puedo decir con alegría, que me tocó estar transmitiendo radio en todos; ha sido, pues, inolvidable, como los triunfos de Rafa Nadal, David Ferrer, Thomas Muster, entre otros inmensos jugadores que por ahí pasaron.
Infinitas gracias…
