Amores

Pablo Carrillo

Pablo Carrillo

La neurona

Logros son amores…

Hemos sido testigos de escenas maravillosas de amor a lo largo del fin de semana, protagonizadas por deportistas y aficionados mexicanos que vale la pena rescatar, pues desde varias perspectivas definen una de las grandes cualidades que genera la actividad deportiva, una inmensa cantidad de valores, que en estos tiempos resultan esenciales para promover una mejor sociedad en nuestro país.

El gran resultado obtenido por la delegación mexicana que nos representó en el marco de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Santo Domingo 2026, es sinónimo de éxito, de amor de los nuestros por representar a su país en el extranjero, con base a infinidad de sacrificios, horas de entrenamiento, dedicación al máximo y, todo, con la finalidad de ver sus colores de la mano de los éxitos; de ello hablan las cuatrocientas siete medallas, de las cuales ciento sesenta y siete fueron de oro, ciento veinticinco de plata y ciento quince de bronce, una nueva marca para los representativos nacionales en el marco de la competencia regional. 

La siguiente gran historia de amor ha sido la mostrada por los más de cuarenta mil aficionados que acudieron a presenciar la final del premundial Sub 20 entre las selecciones de México y los Estados Unidos de Norteamérica, lo que nos habla del gran fervor de la afición por ser testigos de los éxitos de su representativo en el futbol, y francamente que se han ido un tanto empapados por la pertinaz lluvia, pero felices de la vida de verles ganadores ante el odiado rival del norte. Increíble apoyo e increíble afición, vaya amor.

Pero la gran historia de amor que representan la ciclista tamaulipeca Romina Hinojosa y el también ciclista Isaac del Toro es de película, pues estos jovencitos se conocieron mientras eran parte del equipo AR Monex, que los llevó a vivir al principado de San Marino para foguearlos y promoverlos hasta donde ahora se encuentran en el ciclismo profesional de ruta en Europa, formando así una bonita pareja que comparte la pasión por el deporte de la bicicleta. Romina había soñado con algún día participar en el Tour de France Femmes, lo ha conseguido ahora que forma parte del equipo Lotto-Intermarche de Bélgica, pero no sólo eso, logró, a pesar de perder a cuatro de sus siete coequiperas en el transcurso de la dura competencia, llegar a la meta el pasado domingo en Niza, toda una proeza, primera mexicana en competir y terminar. Resultó todo un evento el que, con infinita humildad, el novio, Isaac del Toro, acudiera a apoyarla, a alentarla, llevarle agua y estar con ella el fin de semana. Una hermosa historia de amor sobre ruedas.