Przeworski y la erosión democrática

Si la oposición no actúa, podría ser demasiado tarde.

Por Jaime Rivera Velázquez*

El politólogo Adam Przeworski sustentó en el INE la conferencia Declive y erosión de la democracia. “Todos los políticos quieren quedarse en el gobierno para siempre y hacer lo que quieran", empezó diciendo. “Yo escribí hace muchos años que todos los políticos son priistas. ¡Así es!". Entonces la pregunta es por qué la mayoría de los gobiernos sí aceptan separarse del poder. Es decir, ¿por qué la erosión democrática sucede en unos países y en otros no? Przeworski confesó no saber cuáles factores son los decisivos. Lo único seguro es que los gobiernos que acometen medidas de erosión democrática lo hacen con frecuencia en sociedades que son más desiguales.

No obstante, el hecho es que el retroceso y la erosión democrática existen. Przeworski no se refirió a México, pero su análisis sirve para hacer analogías con nuestro país. El retroceso procede por pasos: el gobierno da algunos y la oposición se moviliza o no contra éstos, pero la secuencia puede variar. En algunos países empieza el gobierno atacando a los tribunales (Polonia), en otros a los medios de comunicación (Hungría), o bien a la propia burocracia (EU). Lo más peligroso en cualquier retroceso democrático, advirtió Przeworski, es cuando el gobierno controla a la Corte... y cuando ésta no resuelve a tiempo los asuntos que se le presentan. Uno supondría que cuando esto sucede, los ciudadanos se opondrían. No obstante, los estudios contemporáneos arrojan resultados desalentadores. Hay varias encuestas que han preguntado a los electores “Si el candidato que favorece tus políticas favoritas viola o amenaza la democracia, ¿lo aceptarías?” La mayoría dice que sí. Además, el porcentaje de la ciudadanía que se asume demócratas incondicionales no supera el 6 por ciento. La gente está dispuesta a respaldar ciertos candidatos, aunque sepa que debilitan la democracia.

Los pasos antidemocráticos adoptados por un gobierno autoritario pueden ser: a) flagrantemente antidemocráticos; b) sutiles, c) legales, pero perniciosos para la oposición, d) legales y perniciosos para la oposición, pero que no dañan la democracia. Estas distinciones influyen en la estrategia de los defensores de la democracia. Entre las medidas antidemocráticas, que son las más estudiadas, se cuentan: 1) Anulación de elecciones (Maduro, Erdogan, Orban locales), 2) Saltar barreras institucionales mediante referendos (Chávez y Erdogan), 3) Inhabilitación o disolución de tribunales constitucionales (Hungría, Polonia, Morales), 4) Violación de límites de mandato (Morales).

Entre las medidas sutiles contra la democracia destaca la politización de burocracia estatal. De las medidas legales, pero perniciosas para la democracia podemos mencionar la extensión del voto a residentes en el extranjero (sin las garantías debidas) o compra de medios de comunicación por amigos del gobierno. “El gobierno hace algo que es legal y lo defiende con un idioma democrático. Es sólo ex post cuando se advierten las consecuencias antidemocráticas de esos pasos. “De pronto es imposible desplazar a estos gobiernos por la vía electoral”, señaló Przeworski.

Ante esto, se vuelve indispensable la administración no partidista de las elecciones mediante organismos electorales independientes, aquellos con capacidad de organizar elecciones de manera neutral, competente y transparente. Esto es, sin permitir ventaja electoral al gobierno. Y es que solamente la supervivencia de elecciones con una oposición competitiva garantiza la permanencia de la democracia.

Przeworski enunció lo que llamó “el dilema de la oposición” en contextos de erosión democrática. Si actúa demasiado pronto, encontrará dificultad para movilizar apoyo contra el gobierno, incluso la oposición puede parecer antidemocrática, por oponerse a un gobierno recientemente electo. Pero si la oposición no actúa temprano, podría ser demasiado tarde para detener la erosión democrática. “La oposición debe ser más que un portavoz de la ira”, dice Przeworski y debe tener una propuesta de futuro atractiva, no sólo la objeción a las medidas gubernamentales. No puede oponerse a todos los cuestionamientos a las insuficiencias del sistema democrático. No es si se debe reformar las instituciones democráticas, sino cómo.

En la sección de preguntas, Przeworski agregó. “¿Por qué un gobierno atropella a la autoridad electoral? Porque tiene miedo a perder las elecciones”, decía. Y es que el veneno para la democracia es la falta de confianza en los resultados de las elecciones. Podemos verlo con Trump, quien dijo que sólo podría ser derrotado si había fraude en las elecciones. Finalmente, Przeworski concluyó sus reflexiones aludiendo al valor de la democracia. “Defendemos la democracia por valores extrínsecos —igualdad y justicia—, pero, principalmente por valores intrínsecos; por la capacidad de la sociedad de cambiar el gobierno cuando no le gusta”. Cabe recordar una de las definiciones célebres de Przeworski: “La democracia es un sistema en el que los partidos de gobierno pierden elecciones”.

(Las tesis de esta conferencia se encuentran, en forma extensa y bien documentada empíricamente, en el libro Las crisis de la democracia, Siglo XXI, 2022).

Consejero del INE*

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