Por la ruta de la Reforma Educativa
• Particularmente se escuchó en todo el país a los sectores directamente involucrados en los procesos educativos.
Por Rubén Rocha Moya
Como presidente de la Comisión de Educación del Senado me ha tocado ser parte de los debates y resoluciones en torno a la generación de un nuevo proceso de Reforma Educativa. Éste, con la reforma a los artículos 3º, 31 y 73 de la Constitución, ya muestra los primeros avances en el terreno legislativo.
Es sabido que uno de los principales compromisos de la agenda proselitista del hoy presidente Andrés Manuel López Obrador y de quienes fuimos candidatos a ocupar un escaño en el Congreso de la Unión fue el de cancelar la controvertida Reforma Educativa implementada por el gobierno anterior.
Esto, sobre todo, porque nunca antes en la historia de México un proyecto educativo pretendió instaurarse contra la voluntad de los docentes, señalando a maestras y maestros como los responsables del fracaso educativo. Tal falacia generó el rechazo, no sólo de ellos y de sus gremios, sino también de diversos segmentos de la sociedad.
Por eso no fue casual que una de las primeras tareas del entonces presidente electo fuera la de trazar una ruta clara y expedita hacia una nueva reforma, que incluyó una amplia consulta a la sociedad. Particularmente, se escuchó en todo el país a los sectores directamente involucrados en los procesos educativos.
Dicha consulta la ampliamos en las cámaras del Congreso con un ejercicio de parlamento abierto.
En esta reforma constitucional, propuesta por el Ejecutivo federal, aprobada por el Congreso de la Unión y ratificada por los congresos de los estados, destaca el hecho de que el derecho a la educación se vuelve universal, al incluir la educación inicial y la educación superior como gratuitas y obligatorias para el Estado, carácter que ya lo tenían la preescolar, primaria, secundaria y bachillerato.
Y, en este marco, se estableció como prioridad que la educación que imparta el Estado será universal, laica, obligatoria, gratuita, inclusiva, intercultural, integral, equitativa y de excelencia, para atender a las niñas, niños y jóvenes del país en todos los niveles.
Para elevar la mejora de la educación se incorporarán en los planes y programas de estudio la promoción de valores, la perspectiva de género, el cuidado al medio ambiente, los derechos humanos, las lenguas indígenas, los contenidos regionales, el conocimiento de las ciencias, estudio de las matemáticas, la historia, la filosofía, la lectoescritura, así como el civismo, la cultura de la paz y la honestidad, el deporte y la música.
También los adultos mayores podrán ingresar a las instituciones educativas. En los pueblos y comunidades indígenas se impartirá educación plurilingüe, intercultural, que será inclusiva e integral, incluido el lenguaje de señas.
En el decreto constitucional se abrogó la Ley General del Servicio Profesional Docente y se acordó la creación de la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros.
Valga resaltar que uno de los contenidos sustanciales de esta reforma fue la eliminación de toda evaluación docente con carácter punitivo, en cambio, se introdujo la evaluación diagnostica, que dará lugar a un programa de formación, capacitación y actualización de las maestras y los maestros.
Se crea el Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, el cual será coordinado por un organismo público descentralizado que sustituye al INEE; y que tendrá, entre otras funciones, las de sugerir elementos para la mejora de los objetivos de manera inclusiva en la educación de todos los niveles; así como el desarrollo del magisterio, desempeño escolar y resultados de aprendizaje.
La Reforma Educativa en el actual gobierno es un proceso en marcha, por lo pronto, en el Poder Legislativo estamos por aprobar las leyes secundarias correspondientes, lo que deberá ocurrir, a más tardar, el 12 de septiembre.
Twitter : @rochamoya
