Exposiciones en México: infraestructura de oportunidades en una economía que exige resultados

Opinión del experto nacional
Editorial
Por Luiz Bellini*
Para la industria de reuniones, junio es para celebrar el Global Exhibitions Day (GED), que conmemora la importancia de esta industria y su impacto a nivel económico, pero más allá de esto, es también una oportunidad para revisar números de la industria de eventos y su aportación para el país como un sector generador de empleos, negocios y su impacto en materia de sostenibilidad.
Las exposiciones importan para México porque son mecanismos de articulación productiva que conectan oferta y demanda, conocimiento y capital, innovación y mercado. Aún más importante, su relevancia es medible.
En 2025, la industria de reuniones aportó 1.84% del PIB nacional, equivalente a 600 mil millones de pesos. En el segmento específico de exposiciones, según la Asociación Mexicana de Profesionales en Ferias, Exposiciones y Convenciones (Amprofec), la derrama directa alcanzó los 143 mil mdp en 2023, alcanzando 6% del PIB turístico y 31% de la derrama total del sector MICE (reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones por sus siglas en inglés). Además de más de 800 mil empleos directos e indirectos, el sector generó 4.5 millones de cuartos-noche y 11 mil mdp en hospedaje. El visitante de reuniones gasta entre dos y tres veces más que el turista de ocio, lo que confirma que no se trata sólo de “turismo de negocios”, sino de atracción de demanda de alto valor para cadenas locales de servicios, transporte y hospitalidad.
A escala global, The Global Association of the Exhibition Industry (UFI) reportó 32 mil exposiciones realizadas en 2024, con 318 millones de visitantes, 4.7 millones de empresas expositoras y 300 mil mdd en impacto económico total. México no es una excepción aislada, sino parte de una infraestructura global de negocios que ha demostrado resiliencia incluso tras la acelerada digitalización de la última década.
Sin embargo, la legitimidad futura del sector no dependerá sólo del volumen de asistentes. Como ha señalado Hugh Jones, CEO de RX Global, uno de los cambios en la actualidad es que los visitantes acuden a los eventos para generar crecimiento, alianzas sólidas y resultados comerciales medibles. Y a diferencia del pasado en que la métrica era el tráfico en pasillos, hoy los expositores exigen calidad en las interacciones. Pilares del Global Exhibitions Day bajo el eje: las exposiciones generan oportunidades.
• Oportunidades para las personas: según estudios sectoriales, participar en exposiciones ofrece tres veces más probabilidad de contacto con tomadores de decisión que las estrategias digitales, genera leads 18.8% más valiosos y permite cierres 25.2% más rápidos. En promedio, un expositor obtiene 170 contactos por evento y convierte 23% en clientes facturados. Más allá de la transacción, se desarrollan habilidades, se fortalecen comunidades profesionales y se construye confianza: 93% de los ejecutivos afirman que los eventos en vivo impactan positivamente en la confianza de la marca.
• Oportunidades para el desempeño: las exposiciones aceleran el acceso a nuevos mercados y reducen la fricción comercial. El contacto presencial facilita evaluar el fit de soluciones, defender decisiones de compra y acortar ciclos de venta.
• Oportunidades para el planeta. El desafío crítico es medir a la sostenibilidad y operarla con rigor. La iniciativa “Net Zero Carbon Events” en la industria ha fijado una hoja de ruta hacia cero emisiones netas en 2050, con metas intermedias a 2030 alineadas con el Acuerdo de París. La UFI ha actualizado sus indicadores de reporte y el propio sector reconoce que la transición está en un punto intermedio entre intención y madurez. La gestión de residuos, las emisiones de alcance 3 y la estandarización de métricas, son áreas donde aún existe brecha entre compromiso y ejecución.
Las exposiciones detonan oportunidades cuando dejan de ser sólo vitrinas comerciales (el pasado) y se consolidan como plataformas de confianza, aprendizaje, crecimiento y transición responsable (el presente). Para México, reconocerlas como infraestructura estratégica es una decisión de política económica orientada a competitividad, sostenibilidad y desarrollo.
*Director General en RX México