Escasez hídrica en la ZMCM, pese a las inundaciones
Debido a una prolongada sequía, el aumento de temperaturas por el cambio climático y los impactos que dejó El Niño, México enfrenta condiciones climáticas extremas que dificultan la recarga natural de sus cuerpos de agua. Entre estos se encuentra el Sistema Cutzamala (SC), principal fuente externa de suministro de agua potable para la ZMCM
Por Norma Elizabeth Olvera Fuentes
En la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ZMCM), una paradoja desconcertante revela la ironía de su situación hídrica: mientras las fuertes lluvias provocan severas inundaciones, como las que ocurrieron la semana pasada en los municipios de Hueypoxtla, Cuautitlán Izcalli, Cuautitlán, Chalco y Chimalhuacán, en el Edomex, millones de personas siguen enfrentando una escasez crítica de agua. Este contraste extremo subraya la urgente necesidad de una gestión hídrica más eficaz y sostenible.
Debido a una prolongada sequía, el aumento de temperaturas por el cambio climático y los impactos que dejó El Niño, México enfrenta condiciones climáticas extremas que dificultan la recarga natural de sus cuerpos de agua. Entre estos se encuentra el Sistema Cutzamala (SC), principal fuente externa de suministro de agua potable para la ZMCM. Desde noviembre de 2023, con el objetivo de racionar los recursos hídricos, el gobierno ha implementado, por primera vez en la historia de esta metrópoli, un “megarrecorte”. Según la Conagua, dicha medida afecta a los habitantes de, al menos, 12 alcaldías de la CDMX y 16 municipios del Edomex —aproximadamente 14 millones de personas—. El pasado 22 de junio, ante el retraso de la temporada de lluvias y el bajo nivel de las presas del SC, se redujo el caudal de agua suministrado, pasando de 8 m³ por segundo a sólo 6.1 m³ por segundo. Esta cantidad representa el 39.86% de los 15.3 m³ por segundo que se suministraba a la ZMVM a inicios de 2023.
De acuerdo con el reporte de Almacenamiento en Presas del Sistema Cutzamala 2024, publicado por la Conagua y el Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, al pasado 27 de junio, las presas Valle Victoria, Valle de Bravo y El Bosque se encuentran al 6.08%, 14.05% y 0.089% de su capacidad, respectivamente, para alcanzar el Nivel de Agua Mínimo de Operación (Namino). En conjunto, el almacenamiento total en estas presas es de 206,913,000 m³, con un Namino de 140,000,000 m³. Por lo tanto, el Sistema Cutzamala cuenta con un margen de 8.55% de su capacidad sobre el nivel mínimo de operación. A pesar de las lluvias de días recientes, no se ha revertido la tendencia de agotamiento del SC. Aunque se han registrado fuertes lluvias en varias partes del país, incluida la ZMCM, aún hay amplias regiones con precipitaciones nulas o muy escasas. El 20 de junio se registró una precipitación promedio de 38.17 mm sobre las presas Villa Victoria, Valle de Bravo y El Bosque, lo cual contrasta fuertemente con el promedio de todo el mes de junio del presente año, que fue de tan sólo 4.003 mm. Ante estas condiciones y considerando los niveles actuales de almacenamiento en el Sistema Cutzamala, surge la pregunta: ¿cuánta lluvia se necesitaría y durante cuánto tiempo para recargarlo al 100%? Para obtener una estimación, consideremos únicamente el agua de lluvia que se recauda directamente en los embalses, dejando de lado los procesos en los que, por distintas razones, no se generen escurrimientos significativos desde las partes altas hacia este sistema de presas. Supongamos, además, una situación muy favorable en la que diariamente se precipiten sobre estos embalses los 38.17 mm, la mayor precipitación registrada hasta ahora en lo que va del año en la región. Bajo estos supuestos, se captarían aproximadamente 2,601,285.5 m³ de agua por día. Restando de esta cantidad el caudal de 15 m³/s que hasta el 2023 se entregaba a la ZMCM —equivalente a una entrega diaria de 1,321,920 m³—, la cantidad neta acumulada por día sería de aproximadamente 1,279,365.5 m³. Recuperar los 575,608,000 m³ que actualmente le faltan al SC requeriría de 449.91 días o 1.23 años. Sin embargo, no todos los días llueve con esa intensidad ni todos los días del año, por lo cual el proceso de recarga sería aún más prolongado. Si ahora consideramos que durante el mes de junio la precipitación promedio diaria fue de sólo 4.003 mm, y que persistiera esta tendencia, el agua capturada por día sería de tan solo 272,804.45 m³, cantidad que, al restarle el caudal de entrega a la ZMCM, nos llevaría a alcanzar el nivel mínimo operativo en aproximadamente 66 días. Este ejercicio pone de manifiesto que, aun en el caso en que el SC se encuentre en vías de recuperación, sus niveles de almacenamiento se encuentran en valores críticos. La construcción de una nueva infraestructura para encauzar y recolectar el agua de lluvia, para su uso durante los periodos de sequía, es un elemento clave para evitar el colapso hídrico de la ZMCM.
