El nepotismo, ¿disfrazado?
Los clanes políticos han convertido al partido oficialista en un bastión de nepotismoy abuso de poder. Es por ello que impulsar una reforma de este tipo resulta contradictorio,a menos que la Presidenta en realidad busque acabar con los cotos de poder al interiorde las mafias de Morena.
Por Maximiliano Cortázar Lara
La reforma contra el nepotismo político que ha propuesto la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido un tema controversial durante las últimas semanas. Aunque es una iniciativa que, en papel, suena bien, con la que seguramente los ciudadanos estarían congeniando sin objeciones; el problema, sin embargo, radica en el cinismo con el que ejerce el poder Morena y sus aliados.
La iniciativa consiste en la prohibición de candidaturas a familiares, impidiendo que hijos, hermanos, primos o parejas de un funcionario puedan competir por la sucesión del mismo cargo de manera inmediata, así como la eliminación de la reelección, ésto para evitar que un mismo grupo se perpetúe en el poder. La propuesta contempla una incorporación gradual, entrando en vigor en 2027 y 2030, respectivamente.
No es ningún secreto que hay ciertas familias que han consolidado su influencia dentro del gobierno federal, ocupando posiciones estratégicas que les permiten concentrar el poder de manera casi totalitaria dentro de Morena.
A continuación, enlisto algunos ejemplos claros de nepotismo en el partido oficialista:
* Los Alcalde: Luisa María, exsecretaria de Gobernación y actual presidenta de Morena, tiene a su hermana Bertha María al frente de la Fiscalía de la Ciudad de México.
* Los Batres: mientras Martí Batres fue jefe de Gobierno interino de la CDMX, su hermana Valentina es diputada plurinominal por la misma entidad y Lenia Batres ocupa un puesto como ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
* Los Monreal: Ricardo Monreal es coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados; su hermano David Monreal es gobernador de Zacatecas y otro de sus hermanos, Saúl Monreal, es senador por el mismo estado. Además, su hija Caty participó como candidata por la alcaldía Cuauhtémoc en la CDMX.
* Los Nahle: Rocío Nahle, gobernadora por Veracruz, nombró a su esposo, José Luis Peña Peña, como asesor de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesca.
Y la lista sigue, sin contar los actos de corrupción publicados por los medios de comunicación que acusan a diversos gobernadores de Morena de favorecer familiares y amigos con contratos millonarios.
Estos clanes políticos han convertido al partido oficialista en un bastión de nepotismo y abuso de poder. Es por ello que impulsar una reforma de este tipo resulta contradictorio, a menos que la Presidenta en realidad busque acabar con los cotos de poder al interior de las mafias de Morena.
Si la finalidad de la 4T realmente fuera la alternancia democrática, la pluralidad política y la apertura de espacios públicos a liderazgos independientes, ¿por qué cada vez que aparece un nuevo líder en la oposición el gobierno recurre a la persecución política o a la difamación? ¿Por qué continúa nombrando en posiciones estratégicas a miembros de las mismas familias, miembros de las cúpulas de su partido?
A la 4T se le olvida que la ciudadanía es cada vez más consciente y activa en la vida pública de México y que este tipo de prácticas ya no pasan desapercibidas. Una falsa iniciativa no podrá ocultar lo que es evidente: lamentablemente, el nepotismo en nuestro país está volviendo a ser el mismo al que vivíamos en los años 70.
