Con o sin TLCAN, México seguirá adelante

Tanto en el mundo como en el sistema internacional 
México se está mostrando como un país en crecimiento, 
que está haciendo reformas y, por lo tanto, un país que 
cuenta con una economía en desarrollo

Por Azul Etcheverry Aranda*

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que fue firmado en 1994 por México, Canadá y Estados Unidos, a través del expresidente Carlos Salinas de Gortari; el exprimer ministro de Canadá, Brian Mulroney, y el expresidente de Estados Unidos George Bush, será renegociado en los próximos meses. 

Actualmente, tanto México como Estados Unidos se encuentran haciendo una revisión exhaustiva del tratado. Por su parte, el presidente Donald Trump planea imponer un arancel de 20% a ciertos productos que se envían a Estados Unidos desde nuestro país, lo cual afectaría directamente sectores con fuerte actividad exportadora, como el agrícola o automotriz, entre otros. Por su parte, México está dispuesto a negociar y modificar el tratado únicamente en beneficio de ambas naciones; es decir, si la negociación es desfavorable para nuestro país, el gobierno está dispuesto a abandonar el tratado y regir el comercio a partir de las regulación que establece la Organización Mundial del Comercio, así lo expresó el mes pasado Luis Videgaray Caso, secretario de Relaciones Exteriores. 

De igual forma, México pretende negociar la inclusión de aspectos fundamentales, como la propiedad intelectual, comercio electrónico, energía y telecomunicaciones, mismos que han evolucionado desde entonces, y actualmente son de gran impacto para el desarrollo económico del país. Si bien éstos no se contemplaron hace 23 años por el contexto de la época, hoy en día es indispensable una revisión, puesto que no se encuentran regulados todavía. 

En caso de que no se logre un acuerdo y se decida terminar con el tratado, repercutirá negativamente para ambos países; sin embargo, México cuenta con otros 12 tratados comerciales que abarcan 45 países y con quienes no se están explotando al máximo estos acuerdos. 

Actualmente, el mercado evidencia que el peso ya no es tan vulnerable frente a los ataques especulativos o escenarios de incertidumbre, ya que tanto en el mundo como en el sistema internacional México se está mostrando como un país en crecimiento, que está haciendo reformas y, por lo tanto, un país que cuenta con una economía en desarrollo. Un claro ejemplo es la estabilidad del peso mexicano frente al dólar, dado que nuestra moneda se ha apreciado en 5.6% desde que Trump heredó la Casa Blanca. 

Los datos anteriores reflejan que la economía continuará funcionando adecuadamente, pues si los pilares se encuentran bien el resto seguirá un curso adecuado. En ese contexto, considero que la renegociación debe verse como una oportunidad para que México impulse la economía interna, busque nuevos socios comerciales y fortalezca las relaciones ya establecidas con otro países, por ejemplo, Japón, quienes manifestaron, a través del embajador en México, Akira Yamada, interés de trabajar con nuestro país, ya que tanto inversionistas como empresarios japoneses creen y le apuestan al futuro de México.

 *Diputada del PRI

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