¿Quién se atreve a amenazar al Presidente?

Sabemos que el Presidente heredó el problema de la inseguridad, pero la captura de los responsables de la violencia y los trabajos de inteligencia para la prevención de actos como el de Minatitlán son ya obligación de su gobierno y de la 4T

Después de un enfrentamiento armado en Guanajuato, apareció una manta en Celaya amenazando al Presidente. Le advertía que si no retiraba a soldados y marinos, le dejarían un regalito en su domicilio. La amenaza era del líder del cártel Santa Rosa de Lima, José Antonio Yépez, El Marro. El mensaje hace ver la desesperación del delincuente, después de los operativos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Secretaría de Marina y Policía Federal contra el huachicol, lo que ha debilitado las estructuras de su organización y golpeado sus ingresos económicos. La Sedena lo tiene ubicado. Seguramente pronto lograrán su captura, como ocurrió con El Titi, uno de sus lugartenientes.

Los trabajos de inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia y de la Sedena han detectado carros bomba, como el de la refinería de Salamanca y en Acapulco, por lo que la amenaza debe ser tomada en serio, no sólo porque proviene de El Marro, sino por la inseguridad y violencia que se vive.

AMLO debe aceptar tener seguridad extrema. El general Cresencio sí toma en serio las amenazas. Ante la desaparición del Estado Mayor Presidencial, implementó, desde el inicio del sexenio, medidas discretas de seguridad para el Presidente; la vigilancia se redobló en su domicilio y en su persona. En actos públicos del mandatario se ven dispersas y discretas, caras de soldados que pertenecían a Guardias Presidenciales.

Alfonso Durazo, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, debe preocuparse más en este tema. Pareciera que es responsabilidad única del secretario de la Defensa. Michelle Bachelet, comisionada de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, dijo estar sorprendida por las cifras de violencia en México, “son de un país en guerra”. Después de la matanza en Minatitlán, manifestó a Marcelo Ebrard su preocupación por la situación, que cada vez se agrava más. Ambos mantienen contacto, ya que los une una gran amistad.

El secretario de la Defensa pensó en cancelar la visita del Presidente a Minatitlán luego de la masacre, pero el propio AMLO rechazó la recomendación. Pero sí, por razones de seguridad, se convino su visita para este viernes.

En Veracruz, el Presidente se comprometió a que en seis meses bajaría la violencia. El viernes pasado, dije en este espacio que Durazo se había puesto una soga al cuello al fijar ese mismo plazo. El titular de la SSP debiera ser más responsable y no engañar a AMLO.

Y mientras todo eso ocurre, en Veracruz el fiscal general y el gobernador siguen en pleito. No hay coordinación, lo que se refleja en la grave situación que vive el estado.

Sabemos que el Presidente heredó el problema de la inseguridad, pero la captura de los responsables de la violencia y los trabajos de inteligencia para la prevención de actos como el de Minatitlán son ya obligación de su gobierno y de la 4T.

DE IMAGINARIA

La Fuerza Aérea Mexicana (FAM) prepara para este fin de semana el evento FAMEX 2019, en la base área de Santa Lucía, donde estarán empresas de la altura de Seguritech.

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