Paradiplomacia y diplomacia parlamentaria

Emilio Suárez Licona* En épocas recientes el mundo ha experimentado un proceso de amplias transformaciones que inciden en diversos aspectos del espacio público, en específico en el significado del llamado “Estado nación”. En el ámbito internacional esto ha ...

Emilio Suárez Licona*

En épocas recientes el mundo ha experimentado un proceso de amplias transformaciones que inciden en diversos aspectos del espacio público, en específico en el significado del llamado “Estado nación”.

En el ámbito internacional esto ha generado la aparición, participación y relevancia de un creciente número de actores que con una nueva visión analizan, entienden y desarrollan la forma en que se vinculan los pueblos.

Como consecuencia de los procesos de descentralización, interdependencia económica y globalización, se ha generado una mayor apertura democrática que ha hecho que el fenómeno de la paradiplomacia —actores diversos al poder central— adquiera un valor cada vez más significativo en el entorno mundial.

Hoy observamos una mayor presencia de actores como la sociedad civil organizada, academia, empresas privadas y, por supuesto, los gobiernos subnacionales —estados y municipios—, entre muchos otros.

Es el caso que en la presente administración la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) se ha trazado como objetivo fundamental, entre otros, sumar de manera decidida el acompañamiento de los gobiernos estatales y municipales en la vinculación de nuestro país con el exterior.

El desarrollo de labores como la promoción económica, turística, difusión cultural y cooperación internacional difícilmente puede ser entendida sin la participación de dichos actores.

Al día de hoy la acción internacional de los gobiernos locales, mediante la suscripción de acuerdos interinstitucionales con otros países u organismos internacionales, potencialmente nos permite hablar y tener acceso a más de 60 países que representan 62% del PIB y a 51% de la población mundial. Entre éstos se encuentran todos los países que integran la Alianza del Pacífico, MIKTA, y a 17 de los 19 países que conforman el G20 junto con México, así como a los principales organismos internacionales.

De igual manera, la participación del Congreso en esta nueva forma de entendernos con el mundo ha sido fundamental. Hoy la presencia de los legisladores en el ámbito internacional va más allá de la facultad de control constitucional que ejerce el Senado de la República sobre el Ejecutivo federal como órgano de dirección de la política exterior.

El concepto de la diplomacia parlamentaria como mecanismo de vinculación legislativa hacia el exterior fue reconocido formalmente en la Ley Orgánica del Congreso, y se le ha dado valor fundamental en el Plan Nacional de Desarrollo como mecanismo de acompañamiento en las tareas del Ejecutivo federal.

Las comisiones legislativas del Congreso mantienen un diálogo constante y estructurado hacia el exterior. Observamos cada día una participación activa y decidida para salvaguardar los intereses de nuestro país en espacios como las reuniones interparlamentarias, mecanismos parlamentarios regionales, multilaterales y grupos de amistad.

En perspectiva, el trabajo de nuestros legisladores nos permite hablar con todas las regiones del mundo de temas como desarrollo económico, migración, cambio climático, derechos humanos, cultura, mexicanos en el exterior, entre otros.

Un ejemplo claro de la dimensión e importancia que el Congreso está valorando en el trabajo de vinculación hacia el exterior lo representa la iniciativa del Senado de la República para llevar a cabo en esta semana, junto con la cancillería, el seminario México en el Mundo: Diagnóstico y Perspectivas de las Relaciones Internacionales, como un espacio de diálogo entre legisladores, excancilleres, expertos, académicos y embajadores. Sin duda alguna un ejercicio sin precedente.

La paradiplomacia y la diplomacia parlamentaria son conceptos que deben ser entendidos acorde a la importancia que juegan hoy en día en el diálogo e influencia constante de nuestro país con el mundo. Hoy debemos entender a un México actor con responsabilidad global con la participación de los gobiernos locales y legisladores.

                *Director general de Coordinación Política Secretaría de Relaciones Exteriores

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