Hoy que se habla de hacer frente a los retos globales que vivimos es pertinente destacar aquellos elementos que contribuyen a mejorar la vida de las personas en comunidades que han sufrido por décadas la falta de atención, lo que ha provocado rezagos sociales que durante muchos años no fueron atendidos por quienes tuvieron en sus manos la gobernanza de esas sociedades.
Por ello resalta lo señalado el pasado fin de semana en Hidalgo, durante el Cuarto Informe de Julio Menchaca al frente del gobierno de la entidad, cuyo plan de desarrollo descansa en tres ejes importantes: inversión pública y privada, educación y salud, y seguridad pública.
En el último año, el estado aumentó en 140% la inversión pública al pasar de 4 mil 200 millones a más de 13 mil millones de pesos destinados a obras, programas y acciones de bienestar para la población, entre las que destaca el tren que irá del AIFA a Pachuca, un proyecto que contempla 57.6 kilómetros de vía doble con alcance a Tizayuca, Zempoala, Zapotlán, Pachuca y Mineral de la Reforma. Ello ha permitido convertirse en referente nacional en atracción de inversiones con más de 147 mil millones de pesos con 130 proyectos en cuatro años.
Destaca la reducción de más de 5% de la pobreza al pasar de 41 a 35%, lo que significó que 154 mil personas dejaron dicha condición. Asimismo, Hidalgo se posicionó en el primer lugar nacional en la generación de empleos formales permanentes con más de 39 mil nuevas plazas laborales, así como el crecimiento de 132% de la industria de la construcción, lo que lo coloca en el primer lugar nacional. En total, en lo que va de la administración de Menchaca Salazar se han creado cerca de 200 mil empleos, tanto directos como indirectos.
Asimismo, en materia de Seguridad la entidad ha logrado posicionarse dentro de los 10 estados más seguros del país, con una reducción de 71% en el delito de extorsión, una baja de 24% en homicidios y un aumento de 51 a 56% en la percepción del desempeño y efectividad de la policía estatal.
Otro ejemplo de la eficiencia en el desempeño de los indicadores estatales es la disminución de la deuda pública con el fin de tener viabilidad financiera. Se redujo dicha deuda en 42%, al pasar de 3 mil 900 millones a 2 mil 274 millones de pesos, lo que permite destinar menos dinero al pago de intereses y más presupuesto para nuevos proyectos. Ello significó que hace cuatro años se destinaban al pago de intereses de la deuda cerca de 800 millones de pesos, mientras que para el ejercicio 2026 fue de 469 millones; una diferencia de 300 millones que van a la atención de las necesidades ciudadanas.
De tal forma que, con base en la coordinación con la Federación, Hidalgo ha logrado ampliar la conectividad, infraestructura, vivienda y capacidad productiva al integrar a la entidad obras estratégicas de alcance regional y nacional y encaminándola a una transformación sin precedentes.
YUCATÁN EN QUIEBRA…
Y contrario a lo que se observa en otras administraciones estatales, en Yucatán dos años han sido suficientes para comenzar a ver un “estado fallido” en todos los sentidos de la vida pública: finanzas quebradas, inversión privada en los niveles más bajos de su historia y la seguridad, que en otros tiempos fue el orgullo del sureste, hoy comienza a “hacer agua” por todos lados con la presencia de varios cárteles criminales que se disputan “la plaza”. Lo más grave comenzó a ocurrir recientemente con un apagón masivo en el estado, producto del abandono en el mantenimiento de la infraestructura eléctrica de la Península, frente al crecimiento desmesurado que ha tenido la región en la última década. Ello ha generado pérdidas económicas para la entidad del orden de los 100 millones de pesos, siendo los sectores restaurantero, industrial, comercial y turístico los más afectados.
