Proteger al INEGI
El instituto ha logradoconsolidar con el paso del tiempo al Sistema Nacional de Información, desde el cual se ha diseñado, por primera vez en la historia estadística del país.
Está en marcha el operativo para el levantamiento de la Encuesta Intercensal 2015. Se trata de la encuesta de mayor envergadura que se haya levantado en la historia del país, pues se incluyen 6.1 millones de viviendas. Este instrumento nos dará información que actualizará los datos del Censo de Población y Vivienda 2010.
De manera preocupante, la semana pasada fueron asesinadas dos personas que habían sido contratadas como parte del equipo de encuestadores para esta encuesta; y si bien las autoridades afirman que el asesinato no está vinculado al trabajo que desarrollarían para el INEGI, lo cierto es que no es la primera vez que las instituciones públicas ven amenazadas sus actividades por el clima de violencia que existe en el país.
Ya en otras regiones han sido víctimas otros encuestadores de empresas privadas; y en no pocas zonas se ha hecho necesario que personal que labora en el marco de programas como Prospera, haya tenido que recurrir a la protección de las policías o el Ejército mismo, para lograr el desarrollo de sus actividades.
En lo relativo al INEGI la cuestión es singularmente importante; en primer lugar y desde luego, por la seguridad e integridad de quienes laboran en ese organismo; pero en segundo término, porque hoy esta institución se ha convertido en uno de los elementos clave para diversas áreas y funciones del Estado mexicano.
En primer lugar, la información del INEGI es definitivamente la más seria y confiable con que contamos en el país para la toma de decisiones; sus instrumentos nos permiten desde medir la inflación hasta estimar la pobreza, la marginación y otros fenómenos de alta complejidad tales como la migración, la mortalidad, la natalidad y la composición de los hogares, por citar sólo algunos ejemplos.
En segundo término, el instituto ha logrado consolidar con el paso del tiempo al Sistema Nacional de Información, desde el cual se ha diseñado, por primera vez en la historia estadística del país, un Catálogo Nacional de Indicadores, que sin duda alguna, utilizados con la seriedad del caso, permitirían generar procesos de evaluación, seguimiento y valoración del cumplimiento de metas y objetivos de toda la Administración Pública Federal e incluso, a nivel estatal.
Hay una gran cantidad de encuestas que diseña, levanta e interpreta el INEGI, sin las cuales no podría comprenderse la realidad social de nuestro país: la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo; la Encuesta Nacional sobre la Dinámica Demográfica; la Encuesta Nacional sobre la Dinámica y Relaciones en los Hogares, son algunos de los instrumentos de consumo cotidiano, para quienes estudiamos la cuestión social, y sin los cuales careceríamos de datos sólidos para llevar a cabo procesos de crítica y propuesta en torno a lo que debería hacerse en el país.
El INEGI es del tipo de instituciones cuyo funcionamiento cotidiano es fundamental para el desarrollo del país; por ello, es crucial que las autoridades, tanto en el orden Federal, como en las entidades y los municipios, deberían tomarse realmente en serio no sólo el uso continuo y sistemático de su información, sino también contribuir, con decisión, a su fortalecimiento, y por supuesto, a la protección tanto de su personal como de su infraestructura y archivos. Sin duda, en ello nos va una buena parte de las posibilidades que tenemos para un nuevo curso de desarrollo.
*Investigador del PUED-UNAM
Twitter: @ML_fuentes
