Entrenar pilotos en CDMX es una tradición de 115 años

Manola Zabalza Aldama

Manola Zabalza Aldama

Común denominador

La Ciudad de México es tierra de valientes. Los más valientes, los primeros en volar en los inicios de la aviación. Empezando por el presidente Francisco I. Madero que fue el primer jefe de Estado en funciones en tomar el riesgo de volar, esto unos pocos días después de asumir la Presidencia en 1911.

Subirse a la avioneta era comunicar que algo distinto había llegado: que México podía mirar hacia adelante sin permiso. Madero despegó desde el rancho de Balbuena, aquí en la Ciudad de México, el primer lugar en toda Latinoamérica donde se hicieron pruebas de vuelo. Hoy en ese mismo lugar están el aeropuerto internacional y muchas empresas de aviación, talleres, capacitación y servicios aéreos. Durante su Presidencia se entrenaron los primeros pilotos mexicanos. No fue casualidad. Los cambios políticos y el avance tecnológico casi siempre van de la mano.

En Balbuena, donde Madero despegó hace 115 años, hoy recibimos a decenas de millones de pasajeros al año. En 2025, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México movilizó 44.6 millones de personas, y la escala del sistema aéreo nacional es otra: en ese primer semestre, México movilizó 94.5 millones de pasajeros en todos sus aeropuertos. La presidenta Claudia Sheinbaum destacó recientemente que México está de moda, y los números lo confirman: entre enero y febrero de 2026 llegaron 16.9 millones de visitantes internacionales y la vasta mayoría llegó por avión.

Esta demanda es una oportunidad que no debemos perder. El legado de Madero incluye que los primeros pilotos de Latinoamérica se entrenaran aquí en la CDMX, hoy la propia ciudad necesita más pilotos que nunca. La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México estima que América Latina necesitará 67 mil nuevos pilotos en los próximos 20 años. Brasil y México son los mercados con mayor demanda. Para México, la proyección es de 6,700 nuevos pilotos en los próximos años.

El Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM) señala que se deberían graduar al menos mil pilotos anualmente para satisfacer la demanda creciente. De crearse una brecha entre la demanda y la oferta de nuevos pilotos, tendríamos menos vuelos disponibles y tarifas más elevadas. No se improvisa esa fuerza de trabajo. Se forma con tiempo, con simuladores, con instructores y con instituciones que sepan hacerlo.

Por eso, el décimo aniversario del Centro de Entrenamiento de Airbus en la Ciudad de México merece celebrarse. Fue el primer centro de formación de Airbus en Latinoamérica. Hoy ha capacitado a miles de pilotos de las principales aerolíneas mexicanas y ofrece hasta 12 mil horas de vuelo simulado al año. Que Airbus haya instalado sus simuladores aquí es otra apuesta por el talento de esta ciudad. Ahora falta seguir abriendo puertas para que más personas de la CDMX puedan interesarse, capacitarse y trabajar en la aviación, aprovechando la historia y la oportunidad que aquí tenemos.

*Secretaria de Desarrollo Económico de la Ciudad de México