El teatro en Guadalajara
Si los grupos en Jalisco siguen este proceso de ampliación de referentes, solidaridad y compromiso con la calidad de su quehacer, será un lugar destacado en el mapa teatral no sólo de México
Los signos de descomposición en el país son crecientes. Día a día hemos de padecer el despliegue de mentiras, inverosímiles narrativas encaminadas a encubrir pistas que involucran a gobernadores, miembros del Ejército y altos funcionarios en masacres, asesinatos, fraudes, conflictos de interés, actos de censura y gigantescos abusos. En contraste con el horror alientan los atisbos de esperanza en el teatro mexicano. Estos indicios han estado presentes en la Muestra Estatal de Teatro Jalisco 2015, del 25 de agosto al 6 de septiembre, y en la que tuvo lugar el Primer Encuentro de Creadores Teatrales de la localidad.
El encuentro fue organizado por Aristeo Mora y Olga González, con apoyo y participación de Gabriela Escatell, coordinadora de Teatro de la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado. Fue notable la eficiente dinámica de análisis de los temas y síntesis de ideas, en una extraordinaria voluntad de convertir la atávica tendencia al muro de lamentaciones en una plataforma de propuestas. Participaron en promedio 30 personas a lo largo de cuatro días de trabajo.
La primera sesión fue celebrada en la sede de Centro Centro, donde no sólo se diseñan, sino que también se construyen escenografía, máscaras, títeres, dispositivos multimedia, vestuarios e iluminación. Fundado hace cinco años por Luis Miguel Aguilar, El Mosco, funciona además como espacio para la formación de profesionales, en una dinámica que recuerda los grandes talleres medievales. El proyecto surgió a partir del reconocimiento de la falta (a excepción de la ENAT) de programas para estudiar escenografía, iluminación y mucho menos donde formar técnicos y constructores especializados en artes escénicas.
En Centro Centro se han profesionalizado en un sólido proceso, donde la práctica es fundamental, cuando menos 20 jóvenes. El taller está involucrado actualmente en el diseño de escenografía e iluminación para dos óperas y múltiples proyectos teatrales. De manera continua ofrece asesorías y la utilización del estupendo conjunto de herramientas, en un sistema de compensaciones que se ajusta a las necesidades de cada solicitante y en el que cabe el trueque. A cambio de apoyar en el diseño y construcción de una escenografía y/o un proceso de producción escénica, se aceptan, por ejemplo, talleres de dirección o actuación en beneficio de los discípulos del taller.
La segunda jornada se realizó en el Instituto de Arte Escénico, INART, espacio privado para la formación de actores, fundado entre otros por Alejandro León, donde se vive un ambiente de enorme entusiasmo, compromiso y pasión por el conocimiento y la práctica teatral. El INART surgió del descontento de León y un grupo de compañeros de la carrera de actuación, por la falta de rigor de los maestros en los centros de enseñanza profesional en el estado, su desvinculación de la práctica viva y el ambiente de descarnada y muy destructiva competencia y mutua descalificación. La planta de maestros de INART está conformada por destacados especialistas, entre otros Fausto Ramírez y Teófilo Guerrero. En entrevista con numerosos alumnos del INART fue insistente la respuesta: este lugar es mi casa, mis compañeros son mi familia. El teatro es colaboración, solidaridad, conocimiento. Los fundadores de INART tienen un grupo llamado Colectivo Transeúnte, que con ocho años de existencia es uno de los más reconocidos en la escena jalisciense.
La tercera sesión se llevó a cabo en Inverso, compañía fundada por Manuel Parra, entre otros, hace nueve años, con sede en una casona en el centro de la ciudad, donde dan funciones y se procuran procesos formativos continuos. Inverso es hoy un referente en la experimentación escénica, en la apuesta por construir una poética propia.
Para el cuarto día, destinado a las Conclusiones, la sede fue el Exconvento del Carmen, en el centro de la ciudad. Del diagnóstico de urgencias y recursos con el que se trabajó surgieron cuatro temas: marco legal y políticas culturales; enseñanza; problemática de la investigación y documentación; y formación de públicos. Se buscó tomar para su estudio proyectos existentes en el estado en cada rubro y proponer medidas para su remodelación. Ya está en marcha una agenda concreta en para dar cauce a la problemática en estos temas.
En cerca de tres décadas de seguir el teatro mexicano no había visto una capacidad para sintetizar reflexiones, asumir la crítica, emprender la autocrítica y lograr un diálogo respetuoso, incluyente como el que se logró en este Encuentro. Si los grupos en activo en Jalisco continúan este proceso de ampliación de referentes, trabajo solidario y compromiso con la calidad de su quehacer, muy pronto será un sitio destacado en el mapa teatral no sólo de México, sino del mundo.
