Doctrina Donroe

La Unión Europea es, quizá, el peor ejemplo burocrático del mundo. Regula hasta lo que no tiene, por ejemplo la inteligencia artificial.

Luis F Lozano Olivares

Luis F Lozano Olivares

Avvocato del Diavolo

El tema es evidente y obligado, la operación militar estadunidense (a mis editores no les gusta la palabra americano) en Caracas es un parteaguas en el orden internacional, como ya está superdiagnosticado. Pero tengo otra visión distinta a lo que muchos colegas alegan respecto a la violación del derecho internacional público. Para mí, el mundo está enfermo de “burocratitis”.

Después de la Segunda Guerra Mundial los estadunidenses crearon las instituciones internacionales y el marco jurídico que reguló al mundo después de dicha guerra. Para poder controlar esta primera etapa de la globalización se requería quién la gestionara y, por lo tanto, el diseño educativo, sobre todo en la educación superior, se trato de formar a gestores que, a la postre, pudieran manejar instituciones, organizaciones y empresas globales. A esto se le conoce como la clase gerencial por varios autores que han estudiado a la burocracia como la epidemia que es.

Margaret Thatcher lo vio con la claridad que la caracterizaba y pensaba que, si la burocracia seguía creciendo como una forma de vida y no como un servicio para la sociedad, habría un momento en el que la resolución de los problemas o la poca regulación al individuo sería contra sus propios intereses; lo que conocemos como un conflicto de interés. Y tuvo razón, es exactamente lo que ha pasado en todos los países, el gobierno (sea local, estatal, federal, nacional o de organismos supranacionales) se ha convertido en un modus vivendi para muchas personas que se educan para vivir de ello para siempre, lo que ha creado la necesidad de generar problemas o no solucionarlos.

El Imperio Británico controló 25% del mundo con 500 mil burócratas trabajando para él. Hoy, el Reino Unido tiene seis millones de personas trabajando en la burocracia. No he encontrado datos fiables para México, pero en España 37 por ciento de las personas empleadas lo son cómo burócratas. ¿Cómo sostiene un país esos números de burócratas? Pues con los impuestos del sector privado, no hay secretos.

La Unión Europea es, quizá, el peor ejemplo burocrático del mundo. Regula hasta lo que no tiene, por ejemplo la inteligencia artificial. En 2001, cuando entró el euro en circulación, las economías de Europa y Estados Unidos estaban uno a uno. Hoy en día después de 24 años, la economía europea es 35 por ciento menor a la de Estados Unidos y los expertos coinciden en que la razón es el peso de tener tanto gobierno para tantas cosas.

Piense usted cuál fue el origen del Estado: seguridad, aplicación de la ley y el derecho y dirimir conflictos entre individuos. Hoy en día es el sobrerregular todo lo que exista o no, crear organismos de control y así generar un tipo de vida para muchas personas. Todo este rollo es para explicar el contexto bajo el cual se está llevando a cabo la discusión bizantina de que si Estados Unidos violó o no el derecho internacional.

Como abogado, creo en la ley y creo en los sistemas jurídicos, siempre y cuando sean funcionales. El derecho internacional público dejó de serlo hace mucho tiempo. ¿De qué sirve la ONU, la OEA o la OMC si no pueden poner orden dentro de sus ámbitos? De nada, con su omisión, los problemas persisten, porque la realidad es terca.

Cuando el derecho y las instituciones dejan de ser eficaces para resolver los problemas para los que fueron creados, dejan el espacio para que los problemas se resuelvan fuera del derecho. No es óptimo, pero es eficaz.

¿Cuántos años llevamos con el problema de la inseguridad y del crimen organizado? ¿Ha mejorado? ¿Estamos peor? ¿Necesitamos hacer algo diferente? ¿Necesita el gobierno un cambio de estrategia? ¿Necesitamos cambiar leyes, aunque sea de manera temporal para resolver el tema? ¿Necesitamos llamar las cosas por su nombre? ¿Les ha servido a los cubanos y venezolanos el derecho internacional público? ¿Le ha servido la ONU? ¿La OEA? Las organizaciones y la burocracia han perdido el propósito de su existencia gracias al conflicto de interés.