Crimen en El Cairo
Ganadora de un premio en el Festival de Cine de Sundance 2017 y otros reconocimientos más, la coproducción SueciaDinamarcaAlemaniaMarruecos, Crimen en El Cairo The Nile Hilton Incident se estrena hoy en algunas salas nacionales. Se trata de un muy bien logrado thriller ...
Ganadora de un premio en el Festival de Cine de Sundance 2017 y otros reconocimientos más, la coproducción Suecia-Dinamarca-Alemania-Marruecos, Crimen en El Cairo (The Nile Hilton Incident) se estrena hoy en algunas salas nacionales.
Se trata de un muy bien logrado thriller escrito y dirigido por Tarik Saleh, realizador sueco de origen israelí. La acción sigue a Noredim Mustafa, el actor libanés Fares Fares, un agente de la policía egipcia en El Cairo, adaptado por completo a las reglas del juego de la corrupción y el abuso de las autoridades que “imponen el orden”.
El relato se capitula con fechas del mes de enero de 2011.
Noredim es el clásico policía conflictivo que hemos visto en muchas películas, sobre todo estadunidenses. Deprimido, solitario, con ciertas adicciones, violento, ensimismado, abusa de los demás, recibe cuotas clandestinas, se reparte ganancias con su jefe que es además su tío. En una serie de situaciones que recuerdan los lados oscuros de la policía mexicana, parecería que si Noredim quiere hacer esa chamba no le queda más que alinearse.
En su rutinario trabajo investiga la muerte de una joven cantante cuyo cuerpo fue encontrado en el cuarto del hotel Nile Hilton. Las circunstancias hacen parecer sospechoso a un magnate de la industria de la construcción que, además, tiene un escaño en el Parlamento, la combinación perfecta de poder y corrupción. Noredim es un personaje interesante porque a pesar de estar contaminado por los manejos turbios de la autoridad, también es todo un sabueso que se empeña en buscar a la única testigo y va descubriendo elementos importantes que afectarán oscuros intereses de personajes de altas esferas.
La historia de Noredim se separa de ese cliché de policía amargado y amañado, ya muy visto, porque Tarik Saleh desarrolla los recovecos de la investigación en el contexto de la Primavera Árabe, en la que se gestó un movimiento de rechazo a la autoridad en varios países del norte de África. Esta trama se ubica en Egipto y los días previos a la marcha de un millón de personas el 28 de enero de 2011 en la Plaza Tahrir-Plaza de la Liberación de El Cairo y que acabó derrocando al “faraón” Hosni Mubarak.
La primera parte de Crimen en El Cairo favorece la descripción del personaje de Noredim y otros con los que interactúa. Las subtramas poco a poco hacen que la segunda parte se decante hacia la crítica social, la situación de los migrantes ilegales que viven en condiciones inhumanas y a su vez son extorsionados, la rebelión de cientos de miles de personas hartas de la pobreza y la corrupción en el gobierno, la realidad de un Egipto muy alejado del exotismo y glamour turísticos. El desenlace es desolador.
Aunque con algunas caídas en el guion, Crimen en El Cairo es una película recomendable que mantiene el interés.
