Aún más bella
Del reciente Tour de Cine Francés, el número 21, se desprende para su estreno comercial Aún más bella De plus Belle, Francia, 2017, la ópera prima de la realizadora AnneGaëlle Daval, quien también es la autora de la historia. Es un argumento sencillo, honesto, sin ...
Del reciente Tour de Cine Francés, el número 21, se desprende para su estreno comercial Aún más bella (De plus Belle, Francia, 2017), la ópera prima de la realizadora Anne-Gaëlle Daval, quien también es la autora de la historia. Es un argumento sencillo, honesto, sin mayores pretensiones, sobre todo muy femenino.
Lucie es una mujer en sus cuarenta, poco agraciada, tímida e introvertida, acomplejada por los constantes recordatorios de su madre. Cuando la conocemos acaba de terminar su tratamiento para un cáncer de mama y está curada, pero a la vez devastada y deprimida, y parece no encontrar su lugar en ninguna parte. La actriz Florence Foresti es el vehículo ideal para dar vida a Lucie en un personaje que casi parece escrito para ella.
Lucie está divorciada, tiene una excelente relación con su hermano menor que, además, ha sido su médico, con su hija adolescente sobrelleva los altibajos comunes en esa etapa de la vida, su hermana trata de promoverla y llevarla a lugares donde pueda conocer hombres. Lucie es su juez más implacable.
Un día en un antro, Clovis, un joven atractivo y sexy, interpretado por Mathieu Kassovitz, se acerca a ella con la firme intención de seducirla, pero no cuenta con que Lucie, en su timidez y baja autoestima, ha aprendido a construir una verdadera muralla que la separe de cualquier relación que se salga de su círculo íntimo.
El tratamiento la dejó sin pelo por lo que busca una peluca que cambie su aspecto y en el mismo lugar conoce a Dalila (Nicole García), una mujer en la madurez que la incluye, casi sin que se dé cuenta, en un grupo de mujeres, comunes y corrientes, unas gordas, otras delgadas, algunas ya ancianas, o feas y hasta demasiado delgadas, pero lo que Dalila hace es enseñarlas a amarse y aceptarse como son, vestidas y desnudas.
Daval cuenta muy bien la historia de una mujer a la que la sociedad ha ido marginando por su aspecto físico, su edad y después su enfermedad. Lucie está llena de ganas y vitalidad, pero parece que ella misma se ha convencido de que no merece sentir deseo o saberse deseada, que el erotismo y la sexualidad ya no pueden formar parte de su vida, que el momento “ya se le fue”. Nada más lejos de eso.
Su ingreso al grupo de mujeres de Dalila, más allá de la relación con Clovis, con quien se construye una historia de amor un poco forzada aunque necesaria en una comedia romántica, hará que Lucie se autodescubra y eleve su concepto de sí misma o lo que es lo mismo esa palabrita que ya se ha trasladado al español, se “empodere”.
Aún más bella es una película ligera que, en una hora y media, cumple con reafirmar su mensaje a una sociedad superficial y banal, en torno al verdadero valor de las personas más allá de su timidez, inseguridad o aspecto físico.
Recomendable.
