Artistas y Robots
En el Grand Palais de la Ciudad de París se presenta desde el 5 de abril y hasta el 9 de julio la exposición Artists & RobotsArtistas y Robots, que reúne las obras e instalaciones de varios creadores que han experimentado con el concepto de las inteligencias ...
En el Grand Palais de la Ciudad de París se presenta desde el 5 de abril y hasta el 9 de julio la exposición Artists & Robots-Artistas y Robots, que reúne las obras e instalaciones de varios creadores que han experimentado con el concepto de las inteligencias artificiales incursionando en la posibilidad de que sus máquinas produzcan obras artísticas.
Se antojan muchos cuestionamientos en torno a esta meta. La polémica sobre cuando un objeto es una verdadera obra de arte existe desde hace cientos de años y aquí se refuerza porque, aunque median la mano y el intelecto humanos para diseñar estos artefactos, en lo personal considero que no se puede hablar de que lo que dibujan o construyen sea arte. Un robot nunca va a esculpir como Miguel Ángel o a pintar como Da Vinci o componer como Mozart, pero lo que no puede negarse es que la tecnología y el ingenio de los creadores llevan a resultados verdaderamente extraordinarios.
Los franceses saben cómo hacer estas cosas. El recinto del majestuoso Grand Palais, construido en 1897 para la Exposición Universal, alberga los originales trabajos de varios artistas, y el contraste es parte del atractivo ante lo señorial y clásico del interior del Grand Palais y las disparatadas máquinas que responden a la interacción con el movimiento del observador, igualmente a los sonidos o a los trazos en un papel.
Lo que más me impacta en Artists & Robots es la visión de los pioneros que jugaron en los cincuenta con artefactos que hoy nos parecen rudimentarios. Antes de la existencia de las computadoras y sin la posibilidad de programar una respuesta en el robot que reaccionaba espontáneamente sus diseños ya se dirigían a la búsqueda del secreto para hacer que una máquina produjera una pieza artística. Una instalación presenta tres pequeños robots con una cámara y un lápiz que reproduce lo que ven: un ave, un mapache, el esqueleto de una cabeza humana. Mientras “dibujan” podemos ver otras de sus obras. Los pájaros son dibujados con precisión y detalle.
Hoy en día los trabajos más destacados tienen como recurso principal las computadoras, los softwares y las impresoras, incluso las 3D, o cortadoras de rayo láser para armar unas enormes columnas de cartón casi rococó.
Las diversas instalaciones casi de ciencia ficción son también una invitación a reflexionar sobre nuestra relación con las inteligencias artificiales, la todavía remota posibilidad de que desarrollen emociones e iniciativa propia, que se rebelen como lo ha contemplado el cine de ciencia ficción en películas como 2001: Una odisea del espacio.
¿Las inteligencias artificiales pueden ayudarnos o nos llevan a un nivel de dependencia que nos haga flojos, poco creativos, inútiles, o podrán imprimir una acelerada evolución que mejore nuestra calidad de vida en el futuro?
