Fátima
Buscando algo diferente en la cartelera me encuentro con Fátima, coproducción FranciaCanadá del año 2015 que apenas llega a México, traída por Nueva Era Films, que es de las distribuidoras que aportan un cine alejado de la línea de las superproducciones que con ...
Buscando algo diferente en la cartelera me encuentro con Fátima, coproducción Francia-Canadá del año 2015 que apenas llega a México, traída por Nueva Era Films, que es de las distribuidoras que aportan un cine alejado de la línea de las superproducciones que con frecuencia se apoderan de las pantallas nacionales. A veces buenas, a veces no tanto, pero diferentes.
Fátima es una película muy valiosa ganadora del premio César como mejor película (equivalente a nuestro Ariel o al Oscar norteamericano), que gira en torno al tema de la migración visto desde los ojos de una mujer árabe que se ha trasladado a Francia. Fátima es una mujer de origen humilde, que se da a entender en francés, pero que no lo escribe. Vive con sus dos hijas adolescentes y trabaja de sol a sol limpiando casas. Es conservadora y respeta sus costumbres, honrada y responsable nunca sale sin el velo. Sus hijas son lo más importante para ella y no recibe ningún apoyo de su exmarido.
En el papel de Fátima debuta la actriz Soria Zeroual, a la que el personaje le queda a la medida, pues su inexperiencia aporta un toque de inocencia que hace que se genere empatía por ella en el espectador. Fátima es una buena persona, víctima de su condición de migrante, que en Francia sufre discriminación por ser árabe y entre los suyos por ser mujer.
Sus hijas son radicalmente diferentes entre sí y marcan un contraste que a la vez describe cómo es la vida de los jóvenes migrantes que, a partir del enorme prejuicio que existe contra ellos, tienen muchas dificultades para arraigarse en un país en el que ya nacieron, pero que no las acoge. La mayor tiene 18 años y quiere estudiar medicina, la menor está en plena rebeldía, no cumple en la escuela, está enojada con el mundo. Se siente humillada porque su mamá “limpia la mierda de los demás”.
Fátima es una película sencilla, honesta, que en sus escasos 78 minutos hace un profundo registro de esa otra cara de la migración árabe hacia tierras europeas. Fátima y sus hijas son una familia en millones que buscan una vida mejor, un futuro con más oportunidades. Ellas también son víctimas del rechazo que genera el terrorismo ejercido por grupos extremistas que provocan desconfianza ante una mujer con otro color de piel, de rasgos árabes, con velo, que habla una lengua extranjera.
Fátima lleva un diario en el que plasma su sentir de manera sincera y articulada. En una bella secuencia lee para una doctora lo que ha escrito a su hija menor, explicándole el papel fundamental que juegan las miles de “Fátimas” trabajadoras que, como ella, hacen que la maquinaria de la sociedad siga funcionando.
Es una historia sobre la dignidad y al respeto a sí misma. Es un relato sobre el choque cultural y generacional que viven los migrantes, no sólo de Francia sino del mundo entero.
Muy recomendable.
