El amor perfecto no existe

Ése es el título en español de una muy buena e inteligente comedia romántica que no se puede ver en los cines, pero en cambio la encuentra usted en Netflix. De título original The One I Love, esta cinta estadunidense del año 2014 forma parte del catálogo de esa ...

Ése es el título en español de una muy buena e inteligente comedia romántica que no se puede ver en los cines, pero en cambio la encuentra usted en Netflix. De título original The One I Love, esta cinta estadunidense del año 2014 forma parte del catálogo de esa plataforma que en estos días tiene propuestas muy atractivas. Está dirigida por Charlie McDowell, hijo de Malcolm McDowell y Mary Steenburgen, quien a su vez es la pareja actual de Ted Danson, quien aparece como actor en El amor perfecto no existe. Todo queda en familia.

Protagonizada por Elisabeth Moss, Peggy Olsen en Mad Men, quien ha sabido administrar muy bien su carrera en televisión, y el actor Mark Duplass, cuenta la historia de un matrimonio joven que ha entrado en un proceso de deterioro del que es difícil escaparse. Como casi todos, Sophie e Ethan han ido dejando en el camino la seducción, la novedad, la sensualidad, el misterio, las ganas, se ven hastiados y desinteresados, sumergidos en la monotonía y la rutina.

Su terapeuta, Ted Danson, les sugiere que se escapen unos días a una casa en el campo, donde puedan estar completamente solos y tengan el espacio y el tiempo para hablar, sacar sus resentimientos, y entrar en un proceso de reconciliación que permita que la chispa se encienda de nuevo. A partir de ahí, sólo ellos dos aparecen en el curso de la historia y empezarán a suceder cosas realmente inesperadas y muy creativas narrativamente.

No le doy demasiados detalles de la historia, porque es mejor saber poco de ella, la sola fotografía del cartel y las miradas enigmáticas de los dos espléndidos actores son ya una invitación a verla, y créame que va a quedar atrapado, pues por ahí de los 20 minutos da un giro, y otros posteriores, que nunca se ven venir. Los personajes son un poco planos, no sabemos nada de ellos, pero en este caso es totalmente innecesario. El guión es tan redondo y, sobre todo, tan original, que basta con los elementos que da y que nos permiten entender que están viviendo una severa crisis, lo demás sería paja.

Más allá de los recursos de los que se valen el guionista Justin Lader y Charlie McDowell para proponer soluciones muy singulares a Sophie e Ethan, lo interesante es el planteamiento de la crisis de la pareja, cómo se va construyendo su conflicto cuando, como dicen los terapeutas, han dejado de “saberse”, ya no se adivinan, no hay complicidad, y lo peor es que hay pocas ganas e interés por recuperarlos. La misión de reconstruirse se antoja muy complicada, pues, además, Sophie guarda algo en su recuento de daños.

The One I Love-El amor perfecto no existe es una película muy diferente, original, bien contada y dirigida, esas cualidades de las que estamos tan escasos en el cine recientemente.

Está en Netflix, muy recomendable.

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