Cercana obsesión
Según este título hay obsesiones lejanas y otras que están aquí cerquita, a mí no me queda claro. A la que parece que sí es a Claire, el personaje de Jennifer Lopez, que se empeña en creer que es actriz y más o menos cada dos años nos receta un nuevo churro. Esta ...
Según este título hay obsesiones lejanas y otras que están aquí cerquita, a mí no me queda claro. A la que parece que sí es a Claire, el personaje de Jennifer Lopez, que se empeña en creer que es actriz y más o menos cada dos años nos receta un nuevo churro.
Esta es una película que no estaba en mis planes ver, mucho menos escribir sobre ella. Pero circunstancias del fin de semana me pusieron en un cine donde se exhibe. Mi compromiso con usted, me hace por lo tanto, hacer algunos comentarios en torno a ella.
Cercana obsesión es el traslado al español mexicano, para nuestras subestimadas inteligencias de The boy next door-El chico de al lado que, aunque usado ya en otras producciones, no está tan repetido como la palabra “obsesión” que da título a infinidad de películas. Está dirigida por Rob Cohen: ¿quién? y escrita por Barbara Curry otra vez: ¿quién?, que con muy escasa imaginación cuentan una historia que hemos visto ya muchas veces en el cine, en diferentes formatos, tiempos, edades, idiomas.
Un desfile de lugares comunes: 1) Jennifer Lopez interpreta a una profesora de Literatura Inglesa cerca de los cuarenta y madre de un adolescente. Ella se ha separado de su esposo, porque 2) vive una aventura con una chava más joven. Desolada comparte todas sus desventuras con 3) una amiga más abusada que le aconseja que se divorcie y se destrampe a lo que ella se resiste. Las deprimidas hormonas de Claire se alborotan cuando 4) conoce a su nuevo vecino (Ryan Guzman), un chavo de casi 20 años —que parece de casi 30—, musculoso, trompudo, latino como ella, y 5) de inmediato se desean de forma arrebatada y animal. El joven se pone listo para ganarse a la vecina y 6) protege en la escuela al hijo que sufre acoso y violencia por parte de un grupo de vivales.
Es claro que la película busca el lucimiento de Jennifer Lopez a la que no le niego sus bondades físicas. Todos los encuadres y planos van dirigidos a dar buenos ángulos de su cuerpo y rostro, y a ratos parece en pugna con su compañero, Guzman, para quien roba cámara, enseña más, provoca más risas involuntarias. Encasillado en el género del thriller erótico, sin que en absoluto cumpla con las características —salvo las escenas candentes entre los protagonistas—, Cercana obsesión se convierte a los pocos minutos en una película predecible que realmente no atrapa al espectador y tiene muy contados momentos de suspenso efectivo.
El tema como hemos dicho está muy gastado. La obsesión pasional y sexual es muy cinematográfica y bien lograda nos puede dar excelentes muestras como Atracción fatal, Mujer soltera busca, Lolita, Misery, Durmiendo con el enemigo, Te doy mis ojos, La mujer de al lado, Luna amarga, en fin, hay mucho en el género de drama, y en algunas con la temática erótica muy presente de manera inteligente sin caer en lo burdo.
Cercana obsesión no hace ninguna aportación al género, es plana, y llega a aburrir. Las secuencias sexuales se ven coreografiadas, y de nuevo quieren ponderar las virtudes físicas de la pareja cuyas características y motivaciones son ambiguas y sin sustento. Las otras subtramas no tienen una función determinante en el eje del argumento. El hijo es demasiado aniñado para su edad, el gris marido culpígeno parece no darse cuenta de lo que se cocina en su propia casa, la amiga funge como la típica confidente para que nos enteremos de lo que pasa en el interior de Claire. Carece de clímax y todo se desencadena en un final precipitado e inverosímil. Mi consejo: no gaste su dinero.
