Los niños del cura

Este es el título que con las noticias que se relacionan con el comportamiento de ciertos clérigos en la Iglesia católica podría ser malinterpretado, pero quiero empezar mi comentario diciéndole que la trama no se regodea entre sacerdotes pederastas o abusadores, ...

Este es el título que con las noticias que se relacionan con el comportamiento de ciertos clérigos en la Iglesia católica podría ser malinterpretado, pero quiero empezar mi comentario diciéndole que la trama no se regodea entre sacerdotes pederastas o abusadores, aunque sí toca el tema. Muy por el contrario es un atractivo y original relato en tono crítico, casi una fábula, que se desenvuelve con un muy agradecible sentido del humor negro.

De esas escasas muestras de cine croata nos llega Los niños del cura (Svecenikova djeca, Croacia-Serbia, 2013). Dirigido por Vinko Brešan y coescrita por él con Mate Matišic, la historia se ubica en una remota comunidad croata, en un bellísimo lugar a la orilla del mar. Es de esas historias que construyen un microcosmos en regiones apartadas, en medio de la nada y con poquísimos habitantes. El infierno chico en pueblo grande del que se pueden desarrollar tantos argumentos muy atractivos en el drama o la comedia.

La historia se inicia en el cunero de un hospital. La cámara recorre las cunas con bebés dormidos o llorando, y de pronto se detiene en el rostro de un hombre en pijama y con barba crecida, acostado en una cama junto a los pequeños. Entra un sacerdote que lo va a confesar, el hombre le dice que está “embarazado”, en su relato la historia viaja al pasado.

Él, don Fabián,  fue un seminarista que llegó años atrás a un pequeño poblado croata a la orilla del mar Adriático, para suplir en un  futuro al anciano párroco del pueblo. El actor Krešmir Mikic es don Fabián, en una interpretación que marca el ánimo de la película que se mueve entre el humor negro y una buena dosis de crítica a instituciones religiosas y políticas de Croacia que, dicho sea de paso, comparten tanto con las de nuestra realidad nacional. Será por eso que el éxito de Los niños del cura en festivales alrededor del mundo se deba a lo fácil que es identificarse y comprender la trama. Es la segunda película más taquillera en la historia de Croacia.  

El rostro de Krešimir Mikic, a ratos circunspecto, otras confundido, otras más inexpresivo, rara vez sonriendo, muy a la Buster Keaton, lo muestra como un actor con mucho talento para el difícil arte de la comedia.

Al llegar a esta apacible comunidad, don Fabián observa la mínima actividad en cuanto a bautizos que se da en la parroquia. En proporción el número de funerales es mucho más alto. La población está envejeciendo, no están naciendo niños, y el lugar se encamina a su extinción. Don Fabián se propone hacer algo.

El dueño del puesto de periódicos le aclara sus dudas: todos los hombres del pueblo, solteros, casados o en alguna aventura, usan condones. A él le consta porque los vende,  lo cual al mismo tiempo le preocupa porque “es pecado”. La secuencia que recrea el paso de sus pintorescos clientes es muy divertida.

Don Fabián encuentra la solución. No puede evitar que la gente use preservativos y decide hacerles un hoyo. Sin que nadie lo sepa el vendedor le da la mercancía, y en la parroquia y a escondidas el decidido cura perfora los sobres. Las consecuencias derivadas de la cantidad de embarazos no esperados se salen de control, y de hecho hacia el segundo acto el tono cambia cuando Brešan establece su opinión crítica en torno a la doble moral y  las contradicciones de la Iglesia,  su posición en cuanto a los anticonceptivos, y además la ignorancia perpetuada por las autoridades. Brešan y su guionista Matišic deslizan también un severo juicio contra  la pederastia sacerdotal.

Suena a México ¿no le parece? Si pensamos en la cantidad de comunidades empobrecidas de nuestro país, cuyos habitantes cargan además con la culpa inculcada por los clérigos que no permiten una regulación en el número de hijos, la identificación es automática.

Estrenada en el 34 Foro Internacional de la Cineteca Nacional en 2014, parece ser que, si los distribuidores no cambian de opinión, Los niños del cura podrá ser vista en salas a partir de este jueves.

No se la pierda.

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